Carles Puigdemont y Roger Torrent se reunieron ayer en Bruselas para buscar una fórmula que les permita investir a un candidato a president que no quiere ser encarcelado y que, si entra en España, sabe que será detenido. El ultimátum de Puigdemont fue que lo intentará hasta el último momento, y el de Torrent que su prioridad es que el gobierno funcione desde el minuto uno. El martes 30, veremos.