Otro desastre del Real Madrid, esta vez en Anoeta, donde ha vuelto a perder y a repetir una malísima imagen que muy pocos pueden explicar, porque les sonrojaría vergonzosamente cualquier excusa. Ni tan siquiera el haber jugado casi todo el partido ante la Real Sociedad con 10 jugadores por la expulsión de Vallejo les salva de volver a no dignificar el escudo del club.

Lo único que les puede salvar del ‘despelleje mediático’ es que en la penúltima jornada casi todos los equipos se jugaban mucho y las reacciones posteriores a las salvaciones del Levante y Villarreal, por ejemplo, ha tapado los minutos radiofónicos de la derrota de los de Zinedine Zidane. También han opacado lo de San Sebastián los resultados del Valencia y el Sevilla que les meten (sobre todo a los primeros) en la pelea por la Champions junto al Getafe en la última jornada. Pero el sonrojo -como su camiseta- sufrido por el Real Madrid tiene una cosa buena para los madridistas: sólo queda una jornada.

Para terminar la desastrosa temporada del Real Madrid, me parece que ha quedado claro que Zidane no quiere a Gareth Bale ni en pintura, porque de lo contrario no entenderé el descanso que le ha dado por segunda jornada consecutiva. Y hablando de descanso: señor Zidane, ¿puede usted explicar por qué ha desterrado a Reguilón de las alineaciones habiendo sido de los mejores en los malos tiempos? No puede, porque viendo cómo se las come Marcelo, ni por el agradecimiento a los servicios prestados se explican algunas decisiones.