En el mes de julio de 1969 se produjo un acontecimiento histórico que hizo realidad el sueño del hombre de pisar por primera vez el único satélite natural que tiene nuestro planeta: la Luna.

En ese cálido verano millones de personas estuvieron pendientes de ese momento, también los más pequeños, estos últimos atraídos por la expectación que el acontecimiento había causado en sus padres y abuelos. Contagiados por ellos, quedaron pegados a la pequeña pantalla, aún sin comprender muy bien el alcance de la noticia. Este hecho sirvió también de punto de reunión entre los vecinos, sobre todo con los que tenían televisor, artículo de lujo no presente por aquel entonces en todos los hogares.

La televisión puso cara a tres personajes ya legendarios cuyos nombres aprendimos del inolvidable Jesús Hermida, encargado de retransmitir la noticia, los héroes fueron: Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins.

Las dos superpotencias de la época, rusos y americanos, competían por ser los primeros en la carrera espacial. Si bien los rusos fueron los primeros en enviar con éxito a una persona al espacio, logro llevado a cabo por Yuri Gagarin a bordo de la nave Vostok 1, el 12 de abril de 1961, los americanos fueron quienes consiguieron llegar primero a la Luna.

"Elegimos ir a la Luna, no porque sea fácil, sino porque es difícil". Fue la frase pronunciada en un discurso de 1962 por el presidente J.F. Kennedy, gran entusiasta e impulsor de la carrera espacial americana, quien prometió que EE UU llegaría a la Luna antes de que finalizara la década. Tristemente no pudo ver realizado el proyecto al morir en un atentado el 22 de noviembre de 1963 en la ciudad de Dallas.

Si embargo, no se equivocó, ya que el sueño empezó a hacerse realidad el 19 de julio de 1969 cuando, desde el Centro Espacial John F. Kennedy, en cabo Cañaveral (Florida), se lanzó la misión Apollo 11 con los tres astronautas a bordo.

El 20 de julio el Apollo 11 alunizó y el 21, a las 3.56 horas de la madrugada (hora española), Neil Armstrong fue el primer hombre en pisar la Luna. Según sus propias palabras, este hecho fue "un pequeño paso para el hombre pero un gran salto para la humanidad", frase más que archiconocida, no tanto como las que pronunció Aldrin: "Hermosa vista, magnífica desolación". El tercer miembro de la tripulación, Michael Collins, no llegó a pisar suelo lunar, pero su misión fue igual de importante, consistía en orbitar la Luna, quedando en el espacio en completa soledad, hasta recoger a sus compañeros y regresar los tres sanos y salvos a la Tierra.

En el éxito de la misión España tuvo un papel importante en cuanto a las comunicaciones, la NASA contó en nuestro país con el apoyo de tres bases: una en Maspalomas y otras dos en Rodrigo de Chavela y Fresnedillas, en Madrid.

La voz de los astronautas tardaba 1,3 segundos en llegar de la Luna a la Tierra, pero en Fresnedillas las primeras palabras pronunciadas por Neil Armstrong -"Houston, aquí base Tranquilidad, el Aguila ha alunizado"-, así como el resto de las célebres frases, se escucharon 0,4 segundos antes que en Cabo Cañaveral gracias a la antena instalada que transmitía por cable submarino la señales a Florida.

De esta gran aventura han pasado ya 50 años y con esta efemérides, parece ser que después de un largo olvido, las superpotencias, a las que en los últimos años se ha unido China, pugnan nuevamente por conseguir nuevos retos en nuestra fiel compañera.

Los chinos consiguieron alunizar con éxito en la cara oculta el pasado 3 de enero y quieren enviar misiones tripuladas para el 2036 con la intención de estudiar el terreno y establecer allí una base permanente.

También los americanos se han puesto manos a la obra y, si hasta la fecha han sido 12 los hombres que han logrado pisar suelo lunar con las antiguas misiones Apollo, así llamadas en honor al dios griego del Sol, en esta ocasión han anunciado una nueva y ambiciosa misión para el año 2024, a la que han bautizado con el nombre de Artemisa, antigua diosa griega de la Luna y hermana gemela de Apolo.

Con esta nueva empresa pretenden no solo volver y establecer una base permanente que sirva de trampolín a nuevas aventuras, sino también marcar un nuevo hito en la historia espacial al llevar entre los astronautas a la primera mujer que pisará la Luna.

Esperamos, con expectación, las nuevas misiones que lograrán no solo volver a la Luna, sino también en un futuro no muy lejano conquistar Marte y, por qué no, llegar hasta donde nuestros sueños y la ciencia que lo haga posible nos lleven.