El temido día ha llegado. Ese examen del que llevan hablando todo el curso, del que tantas veces han repetido su nombre, que casi lo pronuncian en sueños, al que han dirigido todos sus esfuerzos desde que arrancó el curso, ha empezado. La temida EvAU ha dado su pistoletazo de salida y unos 300.00 estudiantes están a punto de culminar toda una vida académica en tres días.

Algunos, si cerramos los ojos, todavía podemos sentir la angustia de los días previos a aquel examen terrible, la Selectividad. El agobio de no saber si sabes, de no estar seguro de si te acordarás de todo, si has repasado bien o te has dejado material... Los apuntes apilados al lado de la mesa. Los libros manoseados de tanto pasar páginas y subrayar.

Todo el año hablando de este examen y todo el año haciendo números: calculando cuál es tu media, si llegas para la nota de corte que te piden en la carrera que quieres estudiar, si necesitas presentarte a subir nota, si tal examen igual es mejor que lo pelees más para que la nota cuadre. Todo el año haciendo números y rezando para que la nota de la EvAU no te baje demasiado la media. Porque aprobar, si has hecho los deberes durante el curso, es casi seguro que la apruebes, pero la nota, la nota es otra pelea.

De las que más piden este año para entrar, de las más solicitadas por tanto, todas aquellas relacionadas con las nuevas tecnologías y con el análisis de datos. Es curioso, porque si en nuestra época era Periodismo o Ciencias de la Comunicación la que más nota de corte pedía, ahora es Matemáticas o el doble grado con Física las que acumulan peticiones. Carreras con muy pocas plazas, que no se ofertan en todos los campus y que exigen una nota de corte que roza casi el 14, el máximo.

Qué salidas tienen es fundamental. Y cada vez más queda atrás aquello de "mi vocación es ser..." para preguntar "si estudio esto luego en qué puedo trabajar". Su mundo laboral no es el mismo al que nos enfrentamos nosotros. Es un mundo cambiante, en el que hay profesiones que están condenadas a desaparecer con el avance de la Inteligencia Artificial y el Big Data. Pero ahí siguen, siendo una opción para todos esos estudiantes que llevan semanas durmiendo poco y estudiando mucho.

No lo saben, pero están a punto de cerrar una de las mejores etapas de su vida. Hasta ahora, el camino estaba más o menos claro. A partir de ahora, seréis vosotros los que toméis las decisiones, los que elijáis qué ruta tomar, hacia dónde queréis ir. Tenéis por delante seguramente el mejor verano de vuestra vida, aquel en el que todavía no estás agobiado por las prácticas que hay que hacer, conseguir una beca para hacer currículum. Así que ánimo con los últimos exámenes y pensad en esos tres meses maravillosos que vienen por delante. ¡Suerte!