No son vagabundos ni mendigos. No son indigentes y llamarles sintecho tampoco es ser rigurosamente fieles a la realidad que viven y a las causas que les han llevado a estar ahí, en la calle. Desde hoy van a escuchar mucho el término sinhogar y el sinhogarismo, personas que no tienen efectivamente un hogar en el que dormir, al que volver cada día y que no necesariamente ha sido por culpa de unas malas decisiones personales.

Hay más causas estructurales –que tienen que ver con las políticas de igualdad, de protección social, de acceso a la vivienda digna, un derecho constitucional– que con decisiones personales. Desde hoy y hasta el 7 de diciembre nos van a pedir a todos, a ustedes y a los medios de comunicación, que ampliemos la mirada y hagamos visible la realidad de millones de personas.

En España se calcula que 31.000 personas están sin hogar. Nunca por una elección personal o simplemente porque su vida empezó a torcerse de repente. Muchos tienen trabajo, cobran por trabajar pero la crisis les ha empobrecido y su sueldo es tan mísero que no les llega para poder pagarse un alquiler permanente, ni siquiera una habitación.

El drama se agudiza en las grandes ciudades, donde los alquileres y la gentrificación de los barrios más deprimidos está desplazando a las personas en situación de pobreza extrema. De esas 31.000 personas, 8.000, cada día, duermen en la calle. A la intemperie, en verano y en invierno. Y casi la mitad, el 44%, lleva ya más de tres años viviendo en la calle. El resto intenta buscarse la vida como puede.

En plazas de albergues, apenas el 25% puede ser permanente, el resto, son plazas temporales. Así que, pasado un tiempo, hay que buscar otro colchón en el que dormir, otro baño en el que asearse, otra silla en la que sentarse a descansar. A veces en casas de acogida, otras, pagando alquileres por días. Una situación que acorta su esperanza de vida: los datos hablan de que las personas sin hogar viven de media 30 años menos.

La cita es el 7 de diciembre. Ese día, en 50 ciudades de todo el mundo, se espera que hasta 50.000 personas duerman en la calle para visibilizar la realidad del sinhogarismo. Habrá eventos especiales con padrinos de lujo como Will Smith o Helen Mirren. Madrid se une por primera vez a esta cita. El objetivo es poder recaudar hasta 50 millones de dólares que se destinarán a esta causa y poner el foco en un problema invisible para muchos.

Por eso se ha elegido Madrid: la ciudad que nunca duerme, la ciudad de los mil planes, da igual que sea lunes que sábado. La ciudad donde todo pasa, también quiere esa noche ser la noche de la reivindicación de un hogar digno. Yo tendré el honor de ser parte de ese evento esa noche. Me encantaría poder contar contigo, ¿te apuntas? Lanochesinhogar.org.