El fin del mundo será para muchos la prohibición de fumar en lugares públicos como playas y terrazas. Igual que lo iba a ser en su día no fumar en empresas o bares. Clamarán que es un ataque a su libertad, olvidando que el aire es esclavo de la porquería que expulsan sus pulmones. Por nuestros niños, por nosotros, también por ellos, bien estaría que de verdad se impidiese.

Y no conviene olvidar aquello de que la ansiedad por dejar el tabaco es peor que fumar un poco en el embarazo es una leyenda urbana y que si estás embarazada o planeas estarlo, el mejor favor que le puedes hacer a tu hijo y a ti misma es decir adiós a los cigarrillos. También si eres hombre y vas a ser padre, que los efectos tóxicos del tabaco llegan al esperma y también al desarrollo cognitivo de tus hijos y a tus nietos.