Necesitamos una mínima estabilidad educativa; pero es cierto que la Lomce no contentaba apenas a nadie.

Lo más llamativo de lo apuntado por el nuevo Gobierno es que la nota de Religión no valdrá nada y habrá una nueva asignatura de valores cívicos y éticos, pero hay mucho más: adiós reválidas, menos ratios y horas lectivas, una nueva FP, que la Educación Especial debe existir...

La música suena bien. Ya veremos cómo acaba el baile.