Como jugador, Villar no fue malo: 22 veces internacional. Como dirigente, excelente... para sí mismo y para sus bolsillos, a tenor de lo que juez y Guardia Civil han ido acreditando para detenerlo. La temporada futbolística de limpieza se cierra con un gran título, tras los logrados al encausar a estrellas que robaban al fisco, o sea a todos nosotros. ¡Que en la nueva temporada siga la racha!