Más de mil de inmigrantes esperan destino en aguas del Mediterráneo. Otros tantos han llegado a puerto en Canarias y en Andalucía, de la mano de Salvamento Marítimo y de Cruz Roja. Ambas comunidades practican la solidaridad a diario. Pero la Unión Europea se queda en progresos difusos ante un movimiento imparable, que supone ya un nuevo continente sin Estados.