Dicen los clásicos que la fortuna acecha al último día de una vida para derribar lo construido durante años. Eso es lo que ha pasado con la vida política de Cristina Cifuentes. Cada minuto de las últimas semanas prolongó la agonía con giros de guion ni siquiera a la altura de Juego de tronos. Cada día de más ha sobrado. Empiezan los preparativos para la batalla decisiva de 2019.