La salida de Cristiano Ronaldo del Real Madrid hizo que la opinión general diera por hecho que Florentino Pérez iba a acometer un fichaje de peso para paliar la salida del astro luso. Los nombres de Neymar, Mbappé, Hazard o Harry Kane rellenaban las portadas con una facilidad pasmosa, pero la realidad del mercado futbolístico actual es radicalmente opuesta. La renovación del imberbe Kimpembe en el PSG sin ser titular por casi 8 millones de euros anuales explica por qué es tan complicada la incorporación de primeras espadas en este momento: los ricos son muy ricos.

Los cracks del PSG son intocables, y la Premier League, esté por medio la inversión de un jeque o simplemente por el potencial a raíz de los derechos televisivos, no necesita desprenderse de sus cracks. La dificultad para incorporar un titular era evidente, y la poca presencia de un crack de primera fila como Gareth Bale obligaba a apostar por el galés. Además, Isco o Asensio ganarían un escalón jerárquico tras la salida del luso, de modo que la directiva del equipo blanco parece que ha tomado -probablemente con buen criterio- la convicción de diseñar su 'plan A' con lo que había en casa.

Sin embargo, esto ha repercutido en un fondo de armario que deja dudas, y la Supercopa de Europa es un ejemplo evidente. Lucas Vázquez ha demostrado ser un recurso potente en años anteriores, pero es cierto que con Bale gestionando la banda derecha y sin el juego aéreo de Cristiano Ronaldo, el gallego pierede un poco de peso. El otro cambio fue el de Borja Mayoral, a día de hoy quizás un escalón por debajo a nivel cualitativo de lo que se demanda para pelear por todas las competiciones -no hay que olividar que el año del doblete Zidane contaba con Morata y Mariano como recursos-.

A eso hay que sumar las dudas sobre un suplente de Casemiro -veremos cómo responde Marcos Llorente- y qué ocurrirá con una posible baja de Marcelo, ya que no es rol natural de Nacho y Reguilón es un proyecto aún por hacer. El plan 'A' blanco, con trabajo, puede competir con cualquiera. Pero si se tuercen las cosas, el 'B' deja amplias dudas. Es evidente que la baja del portugués es dramática para el Real Madrid, pero el mercado no ofrece relevo. Rellenar el armario sí es real.