Seguro que en muchas ocasiones habéis escuchado aquello de "ese número uno está comprado", pero ¿qué hay de cierto en eso? ¿Son las listas de éxitos tan fiables como para juzgar si una canción es lo suficientemente popular como para pasar a la historia?

Cada vez somos más consumidores de usar y tirar. Compramos una camiseta, nos la ponemos y en cuanto llega una nueva moda nos olvidamos de ella para, en el mejor de los casos, acabar donándola o dejarla olvidada al fondo de un cajón. Este fenómeno es extrapolable al mundo de la música. Escuchamos, bailamos, cantamos y olvidamos. ¿Te sabes la letra de todas las canciones que bailaste y cantaste hasta la extenuación hace un par de veranos? Yo, salvándose el Despacito, no.

Cuando en el mundo de la música necesitamos referencias acudimos a las listas de éxitos, pero cabe la posibilidad de que lo que fue un éxito ayer, ya no lo sea mañana. Y a la inversa. Si a esto le añadimos la fama de "compradas" que tienen, los mercados del streaming y las descargas... ¿qué nos queda? Listas de éxitos hechas a medida.

En Estados Unidos, los de la reputada revista Rolling Stone, están intentando acabar con eso de las listas caducas y semanales. Recientemente han anunciado que, a partir de la próxima semana, van a publicar y a actualizar a diario su propia tabla. En América, donde la de Billboard es la lista de éxitos más famosa, los charts han perdido credibilidad.

El hecho de que el Hot 100 sea semanal y de que en el Billboard 200 se mezclen las ventas de canciones con las de discos, pudiendo aupar un disco hasta lo más alto con solo una canción que esté arrasando, hace que la gente no las tenga tan en cuenta. ¿Llegará el Baby Shark a tener su merecido número uno en las listas?