La primera vez que escuché a Beyoncé fue con la canción Say My Name de las Destiny's Child. Desde entonces me llamó la atención: destacaba, era única y eso era algo que se notaba demasiado en cada una de las actuaciones con su grupo. Además de haber podido verla varias veces en concierto, soy un afortunado. Tuve la oportunidad de conocer a Beyoncé en dos de sus visitas a nuestro país. La primera fue al final del año 2004, cuando vino con las Destiny's a presentar su último disco como grupo. La siguiente, meses más tarde cuando estrenó junto a Jennifer Lopez y David Beckham un anuncio para una conocida marca de refrescos. En las dos ocasiones fue espectacular, simpática y toda una estrella.

Me sorprendió gratamente y me ganó para siempre: su manera de mirar, la forma de mantener el contacto visual con los periodistas... Insisto, ¡es una estrella! De hecho, como solo habían pasado unos meses desde la primera vez que nos vimos, se acordaba de mí (o fingió hacerlo). La realidad es que, se acordase o no, se acercó a mí y me saludó con dos besos.

Anécdotas de Antoñita la Fantástica a un lado, esta semana Beyoncé vuelve a estar de actualidad y no me puede gustar más. Se acaba de estrenar la nueva película de acción real de Disney (El Rey León) y la gran diva de la música R&B no solo ha doblado a la leona Nala. Además de cantar el mítico Can You Feel The Love Tonight de Elton John, hoy ha publicado un nuevo disco. The Lion King: The Gift, que así se llama el álbum, es una nueva banda sonora que celebra los 25 años de Simba. Un disco temático en el que Beyoncé da un paso más homenajeando a África y rodeándose de un gran grupo de artistas que hacen que la sabana suene mejor que nunca.