Ludópatas 'online'

CHARO RUEDA. PERIODISTA
Estand de apuestas 'online'.
Estand de apuestas 'online'.
EUROPA PRESS/SERCOPAL

He leído que el año pasado las casas de apuestas online facturaron 13.317 millones de euros (el 1,14% del PIB), que invirtieron 219 millones de euros en anuncios y que la media mensual de usuarios activos fue de 640.000 personas.

No sé calibrar qué suponen esas cifras, porque también he leído que España no está entre los países europeos que más apuestan por internet, pero sea poco o sea mucho, el peligro está ahí y me lo recordó un tuit que escribió hace unos días la fiscal Inés Herreros en el que decía: "¿Se acuerdan de cómo en los años ochenta la droga devastó los barrios obreros? Pues ahora cierren los ojos y piensen en el negocio de las casas de apuestas. Para sus negocios, buscan chavales en nuestras casas para hacerlos ludópatas".

Cuando se tomó conciencia de que había que prohibir la publicidad del alcohol de alta graduación y del tabaco, se hizo, claro está, por los graves daños que causan estas adicciones en la salud. En esto es en lo primero que pensé la primera vez que vi en la televisión un anuncio de apuestas online: en el daño de esta nueva adicción. Pero no se prohíben sus anuncios ni se ha puesto freno al peligro que tienen de convertir en ludópatas a chavales, a jóvenes y a gentes de cualquier edad sin salir de sus casas.

La publicidad de la ludopatía se permite y estas empresas han encontrado el campo abonado en el fútbol, donde más aficionados desarmados puede haber ante las apuestas sin fin, sobre todo porque los anuncios los protagonizan ricos y famosos futbolistas. Ya no es suficiente con las quinielas de antes, ahora se trata de sofisticados sistemas que persiguen fidelizar al cliente, atraparlo como sea para mantenerlo en el juego. El riesgo económico y emocional que corre es lo de menos.

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