Pensábamos que los Homo sapiens éramos la única especie que usa preferentemente la mano derecha, pero estábamos equivocados. No hace mucho descubrimos que los neandertales ya tenían esa lateralidad manual bien definida, aunque no nos descolocó demasiado pues gracias a nuestra natural promiscuidad sexual llevamos en el genoma un tres por ciento de su ADN. Pero tampoco. Esto de ser de derechas nos viene de lejos. Un reciente estudio internacional liderado por el Instituto Catalán de Paleoecología Humana remonta el hecho hasta la primera especie asociada a nuestro género, el Homo habilis, hace casi dos millones de años. Lo han confirmado analizando con microscopio electrónico la dirección de las marcas que accidentalmente dejaban los cuchillos de piedra en sus dientes. Puede parecer anecdótico, pero la lateralidad manual implica lateralidad cerebral, que los científicos relacionan con la capacidad de tener un lenguaje articulado, con hablar.

Aunque diestro, mi interés por estos temas me viene de lejos. Fui de los primeros periodistas que tuvieron el privilegio de descender a la Sima de los Huesos, en el yacimiento de Atapuerca. Y el primero que dio en un periódico nacional una de sus noticias más divertidas: "El hombre de Atapuerca es una mujer... y zurda". Me refería a una mandíbula en concreto, femenina ella. Y a un estudio que demostró el uso de palillos para limpiarse los dientes hace 400.000 años, pero en este caso realizado con la mano izquierda como evidenciaban unas marcas en la dentadura. La ciencia ha detectado que, cuanto más primitivo es un primate, más probabilidades hay de que sea zurdo. El 75 % de prosimios como el lemur lo son y solo el 35% de chimpancés emplean la izquierda. En nuestro caso, uno de cada 10 humanos es zurdo. Curiosamente, es más común en hombres que en mujeres. Y desde antiguo nos ha traído de cabeza.

Los romanos, siempre tan supersticiosos, ya tenían pánico a la izquierda. Su recelo nos ha llegado a través del latín. De hecho, la palabra siniestro significa malvado pero también zurdo. Por el contrario, derecho expresa algo justo, bien hecho. Para los musulmanes la izquierda es mano impura, reservada para limpiarse el culo, sonarse la nariz o tocarse las partes más íntimas. La derecha la suelen usar para comer con los dedos. Y para saludar. Si uno tiene esa mano sucia o lastimada, se ve mejor cumplir con el codo derecho que hacerlo con la izquierda. La explicación dada por algunos imanes es que Satanás come y bebe con la mano izquierda, por lo que la persona que se parece a él en sus modales está directamente compartiendo su comida con el demonio. Los hindúes mantienen la misma costumbre, aunque aceptan su empleo en la mesa si se usan cubiertos. Y en el Juicio Final cristiano los buenos van a la derecha y los pecadores a la izquierda. Levantarse de la cama con el pie izquierdo trae mala suerte.

En España era habitual hasta no hace mucho obligar a los zurdos a escribir con la derecha. Mi abuelo materno lo era. Y siempre contaba que de niño le ataban en el colegio la mano izquierda a la espalda para impedirle su uso. Mi cuñado Gerardo también lo es. Consultado sobre cómo lo lleva me envía copia del test psicotécnico que le hicieron para entrar en 1989 en un colegio de Burgos a la edad de cuatro años. Primera pregunta de la exploración inicial: ¿Es zurdo? Segunda pregunta: ¿Se aprecian anomalías o dificultades en el lenguaje?

En general, los zurdos presentan un mayor desarrollo del hemisferio cerebral derecho, lo que se asocia a genialidad y creatividad. Quién sabe si por ello 'tener mano izquierda' se ve positivo. Da Vinci, Van Gogh, Miguel Ángel, Picasso, Jimi Hendrix, Paul McCartney, Mozart, Beethoven, Aristóteles, Newton, Darwin, Marie Curie, Einstein, Napoleón, Messi y hasta Marilyn Monroe, Chaplin, Lady Gaga o Bart Simpsons son zurdos famosos. Quizá porque ser zurdo es un privilegio que está en muy buenas manos.