71 moradas para elegir. Es el número de prisiones que hay en España entre las que Urdangarin ha de escoger dónde cumplir los cinco años y diez meses de condena que le confirmó el Supremo.

El Alto Tribunal se ha pronunciado doce años después de que saltara el caso Nóos. Entonces parecía inimaginable que un yerno del rey fuera a la cárcel. Primero fue la condena social y ahora la penal. Aunque tardía, es justicia.