España ha duplicado en cinco años los alojamientos turísticos. El prodigio lo han logrado los pisos de alquiler para turistas cuyo crecimiento exponencial en las grandes ciudades hace temblar las estructuras de la hostelería tradicional. El sector demanda una normativa de las plataformas digitales de alquiler que ordene el mercado antes de que esa revolución se coma el mercado.