"Escenario de guerra y escenario de guerrilla". Eran los títulos de sendos manuscritos que la Guardia Civil intervino en el despacho del secretario de Hacienda de la Generalitat Lluís Salvadó. Unos papeles que trató de ocultar cuando se enteró del registro. "Entra en el despacho —le dijo a su secretaria—, coge la pila de papeles de la mesa y tíralos al patio". No tuvo tiempo y encima su teléfono estaba intervenido. El juicio del Supremo ventila las trampas del procés y lo falaz de su lenguaje pacifista.