No hay mal que por bien no venga. Si nos referimos a los datos de turismo de 2017, el refranero popular a España encaja a la perfección. Estos días en Fitur, una de las ferias más importantes del sector turístico, se ha podido comprobar como el país se ha exhibido como el segundo destino más visitado del mundo, únicamente por detrás de Francia, tras desbancar del puesto a EE UU; más por deméritos ajenos, que por méritos propios, y me explico:

España fue visitado en 2017 por 82 millones de turistas extranjeros, un 8,3% más que en 2016, en un contexto en el que el turismo mundial creció un 7%. Pues bien, pese a esta tendencia, EE UU no solo no supo captar más visitantes, sino que los perdió, una cuestión que no es baladí y que han puesto de manifiesto en Fitur turoperadores como Gerardo Ariño, presidente de SeeUSAtours, que calcula que solo en Nueva York se perdieron el 30% de turistas. ¿Y por qué? Pues por Donald Trump, asegura.

Decía Groucho Marx que la política es "el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados", algo que a Trump le encaja de maravilla. Dicho esto, y pese a que esta situación en EE UU ha contribuido a auparnos como el segundo destino más visitado, España tampoco está para lanzar campanas al vuelo teniendo en cuenta que aquí también los hay con ganas de aplicar "el arte de buscar problemas" y de "encontrarlos". Me refiero a los políticos independentistas de Cataluña, a aquellos que se han saltado las reglas de juego y que de momento han supuesto para el turismo, según datos de Exceltur, unas pérdidas de 319 millones de euros. Y esto no lo dice solo Exceltur, sino también grandes cadenas hoteleras, como Meliá, que cifra en 3 millones el descenso de su facturación por este concepto, o NH, que lo sitúa en 2. Compañías aéreas también se han visto afectadas y, por ejemplo, Air Europa en vuelos como el de Tel Aviv ha registrado un descenso del 50% de ocupación.

Aquí también los hay con ganas de aplicar "el arte de buscar problemas" y de "encontrarlos"

Aunque el independentismo hoy por hoy es lo que más preocupa, esta no es la única sombra que se cierne sobre el sector: el brexit es una amenaza seria, teniendo en cuenta que Reino Unido es el primer país de origen de los turistas que visitan España; la subida del euro también y, no digamos, la turismofobia... Todo ello unido a la recuperación del sector en el norte de África y Turquía nos puede hacer llegar a la conclusión de que: ¡o nos ponemos las pilas o perdemos el segundo puesto en menos que canta un gallo!