Rajoy: mejor cuando no lee, es más brillante con ese tono de Club de la Comedia. Sánchez: estable y menos nervioso que en marzo. Es normal porque se juega menos de momento. Iglesias: de más a menos. Cómodo en el cara a cara con Rajoy. Rivera, al revés: de menos a más y se le veía más cómodo en marzo. Tardá: historicista en exceso con ese puntito macarra que comparte con Rufián. Esteban: con todo el 'cabreo' que decía que tenía esperaba más. Mala pata que haya elecciones en Euskadi en 25 días. En resumen: sesión menos eléctrica que la de marzo. No hubo ni cal, ni beso en los morros, ni estrenos parlamentarios. Ya nos vamos conociendo todos y eso lo hace más aburrido. Final previsible. Todo el mundo sabe cómo acaba Titanic. Para terminar Ana Pastor, discreta y nerviosa. No la metieron en líos y casi se mete ella sola.

Otras opiniones




Todos contra todos.





En punto muerto.







Hacia terceras elecciones.