El ahorrador español está acostumbrado a los depósitos a plazo fijo y a una búsqueda de una rentabilidad asegurada con algunos bonos como complemento.

Ejemplares en PDF de MiBolsillo Pero ahora nos encontramos en una situación complicada en cuanto a la renta fija. Aunque las tensiones en el comercio internacional, la inestabilidad política y una posible bajada de los tipos de interés en EE.UU., propician a mover el dinero a la renta fija, los tipos de interés oficiales al 0% es lo que nos plantea dudas sobre qué hacer con esa parte de nuestros ingresos.

Este escenario de volatilidad y turbulencias da pie a la inversión en ETF (fondos cotizados), los cuales consisten en replicar un índice compuesto por varios valores, diversificando así el riesgo y los costes de su gestión. Sus bajos costes, la sencillez y la liquidez son otro de los factores que les diferencia de otros fondos y les hace más atractivos. Con la inestabilidad de la economía global ha surgido una preferencia por los ETF de renta fija.

Estos fondos permiten percibir una mayor rentabilidad que los fondos tradicionales, a pesar de encontrarse los tipos de interés oficiales a cero, por estar asociados a unas comisiones más bajas. El empeoramiento del panorama global junto con una continuación de la bajada de la rentabilidad de los bonos es lo que podría mejorar los beneficios obtenidos con estos instrumentos financieros.