Ómicron

Cada vez más comunidades exigen el pasaporte covid. Ocho ya lo han implantado o lo harán en los próximos días. Cataluña amanece con él más allá del ocio nocturno. Ya es obligatorio para acceder al interior de bares, restaurantes, gimnasios y residencias de ancianos.
  

Hoy, he tenido que mostrar, por primera vez desde que lo descargué, hace algunas semanas, el pasaporte o certificado COVID. El mío lo ha expedido el Ministerio de Sanidad y tiene la ventaja que se te instala automáticamente en la carpeta “wallet” de mi teléfono móvil. “EU COVID Certificate”, reza su título, con la bandera española y la de la Unión Europea.

No se me había pedido nunca antes, y tengo que confesarles que se me ha hecho un poco extraño. Claro, digo extraño cuando extraño también es que se vaya con mascarilla, pero ya hace tanto tiempo que la llevamos que ni nos damos cuenta de que la tenemos puesta, ¿verdad? ¿No les ha pasado que a veces la llevan solos en su coche?

El pasaporte COVID es un requisito únicamente concebido para obligar a los insolidarios conscientes a vacunarse. Y me parece muy bien. Me he acostumbrado a la mascarilla y me voy a acostumbrar al pasaporte. Sé que lo hacemos por el bien común, y eso suaviza por no decir anula cualquier mal humor, o debería.

"El pasaporte COVID es un requisito únicamente concebido para obligar a los insolidarios conscientes a vacunarse. Y me parece muy bien. Me he acostumbrado a la mascarilla y me voy a acostumbrar al pasaporte"

Al pertenecer a grupos de riesgo por edad, más de 60 años, también se me ha administrado la tercera dosis. Las autoridades sanitarias quieren que los jóvenes con canas estemos con las terceras dosis administradas antes de Navidad. Ómicron, la nueva mutación del coronavirus SARS-Cov-19 es la responsable. Aunque, si les tengo que ser sincero, en Israel ya hace bastante tiempo que están con las terceras dosis y no había aparecido, que se sepa, la ómicron. Es decir, que el hecho de la pérdida de efectividad de las vacunas, y la aparición de una nueva variante que al principio causó histeria mundial, ha acelerado la administración de terceras dosis en los países desarrollados.

He dicho histeria, sí, no es un error. Cada vez hay más investigadores que, todavía con datos preliminares, nos dicen que la ómicron, quizás, no será tan fiera como en un inicio se pensó. ¡Ojalá!

Mostrar comentarios

Códigos Descuento