Belén Molleda  Periodista

Puigdemont: el arte de hacer el ridículo

Puigdemont afirma que ya está "acostumbrado a ser perseguido por España"
El 'expresident' de la Generalitat catalana, Carles Puigdemont.
20M EP

Dice Puigdemont que España no pierde la oportunidad de hacer el ridículo y se podría decir que hasta tiene razón. Cuando al ex de la Generalitat se le daba casi por amortizado, llegan los tribunales, con Abogacía del Estado incluida, y le insuflan oxígeno. He de reconocer que llegué a pensar que su detención había sido propiciada por él mismo, cansado de dar vueltas por el mundo y en un afán de acaparar un protagonismo perdido.

"Lo mejor que le puede pasar a Sánchez es que Puigdemont no regrese de momento"

Mi sorpresa fue mayúscula al comprobar que su arresto no solo no había sido orquestado por él, sino que se había desatado tras un cúmulo de circunstancias cuando menos insólitas. Resulta que la Abogacía del Estado comunicó al tribunal de la Unión Europea que la orden europea de detención contra Puigdemont estaba suspendida, a diferencia de los tribunales españoles que defienden que estaba en vigor. ¿El responsable? Quién lo sabe. Bajo esta premisa, tras ser arrestado, fue puesto en libertad dando paso así a una nueva gira del político que no pierde ocasión de arremeter contra España y que, para ello, se personó esta misma semana hasta en el Parlamento Europeo ante una gran expectación, en un escenario donde dicen que no se prodiga demasiado.

Aunque en un Estado democrático el que infringe la ley debe responder ante la Justicia, creo que lo mejor que le puede pasar a Sánchez es que Puigdemont no regrese de momento, que continúe su diálogo con ERC y, ya de paso, se aprueben los Presupuestos.

De no ser así, el terremoto que se desatará en España será de dimensiones considerables. El lunes, la Justicia italiana decidirá sobre su extradición; y me consta que, hasta entonces, ya hay más de uno y de dos cruzando los dedos.

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