La lupa del VAR y los agravios al Valencia

José Luis Obrador  Coordinador de '20minutos' Valencia
Un momento del partido entre Real Madrid y Valencia.
Rodrigo y Varane en el Real Madrid y Valencia.
EFE

Los fallos arbitrales no pueden tapar los errores de un equipo. Los colegiados, como los jugadores y los directivos, aciertan y se equivocan. El problema viene cuando esos fallos se repiten sistemáticamente y se producen, a juicio de los afectados, con una aplicación desigual de la norma. Unas jugadas se revisan y otras no, pese a ser idénticas y, cuando se hace, parece que no se aplique el mismo criterio a todos por igual.

En este contexto, las quejas del valencianismo por las últimas decisiones del VAR ante el Real Madrid y Osasuna cobran más fuerza precisamente tras haber ganado al equipo navarro. Los de Celades tienen mucho que mejorar, pero eso no justifica el trato arbitral.

Tras la polémica por el gol anulado a Rodrigo en el Alfredo Di Stéfano, la escena se repitió el domingo por un fuera de juego discutible, por mucho que se ensanche la línea, y con los casi tres minutos de revisión (desconozco el motivo) del espectacular tanto en jugada individual de Guedes. Las últimas actuaciones del VAR han echado más leña a un fuego que viene de lejos. ¿Robo? No diría tanto, pero el Valencia sí tiene la sensación de que se le mira con lupa, al milímetro y al píxel, midiendo una y otra vez un codo, un pie o un hombro. Más que a otros.

El videoarbitraje es una buena idea, una herramienta tecnológica concebida para ayudar al espectáculo, pero detrás de ella hay personas que deciden si un gol se debe invalidar o si el árbitro debe revisar una jugada. Y es aquí donde la afición y el club de Mestalla se sienten agraviados

Una última reflexión. Sin público en la grada, un partido pierde emoción y pasión. Si, además, para celebrar un gol desde el sofá de casa hay que esperar varios minutos, este fútbol moderno se quedará sin alma. Si es que no la había perdido ya.

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