Junqueras y Puigdemont volverán a las andadas

Joaquim Coll  Historiador y articulista
Oriol Junqueras y Carles Puigdemont, en una imagen de archivo.
Oriol Junqueras y Carles Puigdemont, en una imagen de archivo.
@KRLS - Archivo

La gestión sanitaria de JxCat y ERC en el Govern es uno de los agujeros negros del coronavirus en Europa, según sus propias cifras sobre contagios y muertos, con una ineficiencia pasmosa que ha acabado de hundir el turismo este verano. Francia ha recomendado no viajar a Cataluña y las cuarentenas que han adoptado sobre España otros países como el Reino Unido o Noruega no se explican sin los graves rebrotes en Lleida y, sobre todo, en Barcelona, que han sido noticia de portada en los medios europeos. 

Y, sin embargo, con una incapacidad enfermiza para la autocrítica y echando las culpas siempre fuera, los líderes independentistas vuelven a la carga con reflexiones y promesas inquietantes. Sobre lo sucedido en 2017, el análisis tanto de Oriol Junqueras como de Carles Puigdemont, a quienes TV3 ha dedicado en franja de máxima audiencia dos sendas entrevistas, es que ellos no engañaron a nadie ni hicieron nada antidemocrático, y que la secesión hubiera caído como fruta madura sin la «violencia» del Estado. De lo que se trata es de hacerlo mejor la próxima vez.

Junqueras no se plantea otra fórmula que no sea volver a gobernar con JxCat

Quim Torra, cuya presidencia está en tiempo de descuento, propone organizar un nuevo referéndum como estrategia compartida en la siguiente legislatura para desafiar de nuevo al Estado. A Junqueras, ahora en semilibertad gracias al tercer grado penitenciario que tan velozmente le ha concedido la Generalitat, no le parece mal la idea pero insinúa que «hará falta algo más» para materializar la secesión y afirma categóricamente que ERC no se plantea otra fórmula que no sea volver a gobernar con JxCat. Por su parte, Puigdemont añade que lo esencial la próxima vez será «controlar el territorio» sin aclarar muy bien qué significa eso. 

La concreción de sendas ideas la ha explicado Josep Lluís Carod-Rovira, figura clave del mundo separatista, que fue presidente de ERC y vicepresidente del Govern con los tripartitos. Ha propuesto en un artículo en Naciodigital nada menos que otro levantamiento contra el orden constitucional, utilizando abiertamente las fuerzas de seguridad tanto de la Generalitat como de los Ayuntamientos.

Es estúpido que nos autoengañemos: no hay moderados en el separatismo

Carod-Rovira traza un escenario de confrontación civil, haciendo un inventario de las fuerzas que hoy serían leales a la causa secesionista, y lamenta que los antiguos miembros de organizaciones armadas (o sea, de grupos terroristas como Terra Lliure), no fuesen llamados en su día a formar parte de los Mossos. 

«Hacer algo más que ganar un referéndum» (Junqueras) o «controlar el territorio» (Puigdemont), significa preparar la vía del enfrentamiento bélico. Tal vez sea una calentura veraniega, pero es estúpido que nos autoengañemos: no hay moderados en el separatismo, a la mínima que puedan volverán a las andadas.

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