La postpandemia en una ciudad sostenible y saludable

Joan Ribó  Alcalde de València
Vecinos de Valencia salen tras el confinamiento para hacer deporte
Vecinos de Valencia salen tras el confinamiento para hacer deporte.
Europa Press

Por excepcional y crítica, la situación a la que nos ha llevado la Covid-19 nos ha obligado a estar centrados, pensar y actuar en el día a día. Las administraciones públicas hemos tenido que entrar a velocidad de vértigo en una dinámica de resolución de problemas y necesidades inmediatas. En el Ayuntamiento de València, por ejemplo, hemos puesto en marcha, por aprobación urgente y unánime, un paquete de 66 medidas para atender la emergencia sanitaria, social y económica: asistencia y acompañamiento a personas mayores y colectivos vulnerables, creación de albergues, reparto de kits de alimentación e higiene, ayudas a autónomos y pymes, a las comisiones falleras, desinfección de calles y contenedores, velar por la seguridad, garantizar servicios esenciales, implementar el teletrabajo. Nuevas necesidades a las que nos hemos tenido que enfrentar en todas las ciudades.

Estamos aprendiendo mucho y muchas cosas han cambiado, entre ellas las prioridades. Para quien todavía no lo tuviera claro, las personas son lo primero. Nuestra sociedad es frágil, vulnerable e interdependiente. Necesitamos fortalecerla desde la equidad, la diversidad y garantizando derechos: a una vida digna con un empleo digno; a una vivienda en condiciones; a una educación con la que crezcamos en igualdad de oportunidades; a una red sólida de servicios sociales que nos acoja y atienda; a una sanidad blindada de inversión y recursos. Estos son los ejes básicos para nuestro estado de bienestar y por tanto de la acción de los gobiernos. Y es desde lo público desde donde mejor se puede y se debe defender.

"Para quien todavía no lo tuviera claro, las personas son lo primero"

Otra de las lecciones de las que tomar nota: mejor juntos que separados. Es momento de tener altura política y humildad. Dejar demagogias las de antaño. Porque sin duda el reto es colectivo: superar la pandemia y la postpandemia. Por ello, considero imprescindibles iniciativas como la que hemos impulsado en València con la creación de una Comisión de Reconstrucción que cuente con todos los grupos municipales y con los agentes sociales de la ciudad.

Pero ahora que empezamos a ver la luz al final del túnel, debemos pensar y trabajar igual de rápido en el día después. El futuro de nuestras ciudades ha de ser sostenible y saludable, o no será. Al menos así lo consideramos desde València. Tenemos que construir juntos y juntas una sociedad resiliente para afrontar el impacto a corto y largo plazo de esta crisis, y de las futuras. Una transformación de nuestro entorno urbano, basada en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, para afrontar todos los retos que se nos plantean (empleo, movilidad, sistema sanitario, acceso a los servicios sociales, vivienda, abastecimiento...) El cómo es la gran pregunta.

Una de las claves está en el impulso de nuestra economía local: comercios y establecimientos de proximidad, mercados municipales, bares y restaurantes. Son autónomos y pymes, uno de los sectores más castigados de esta crisis, a los que debemos ayudar a levantar de nuevo la persiana.

"Es momento de tener altura política y humildad"

También desde el punto de vista económico y saludable, va a ser fundamental la promoción de una alimentación sostenible y, en nuestro caso, la protección de un sistema tan valioso como es la huerta de València, que ha sido una fuente de abastecimiento de productos de primera necesidad para nuestra ciudad durante esta crisis, además de dar trabajo y cuidar de nuestro entorno natural. La agricultura sostenible forma parte de la economía verde, que es otra de las transiciones a impulsar para encontrar nuevos yacimientos de empleo en sectores como por ejemplo la construcción, con el uso de energías renovables en las viviendas.

Por otra parte, uno de los intereses comunes que tenemos los alcaldes y alcaldesas, en especial de las grandes áreas urbanas, es el cambio en la forma de movilidad y la concepción del espacio público como un espacio seguro para las personas. En València ya tenemos experiencia en este sentido, con la peatonalización de plazas, ampliación de aceras, creación de itinerarios peatonales y verdes, carriles bici y la promoción del transporte público.

"El futuro de nuestras ciudades ha de ser sostenible y saludable, o no será"

Además, cuando hemos empezado a salir de casa hemos comprobado cómo ha cambiado la ciudad y el aire que respiramos. La naturaleza se ha abierto paso. Solo ha hecho falta disminuir la contaminación y el ruido del tráfico durante unas semanas. Y este ha de ser un camino de no retorno. La renaturalización del asfalto nos hace vivir en un entorno más saludable.

Otra de las claves de la nueva ciudad resiliente son los barrios, nuestro entorno más próximo, en los que invertir para reforzar los recursos comunitarios y dotarlos de infraestructuras que los dinamicen. Es fundamental que mantengamos el vínculo social, toda la solidaridad y las plataformas horizontales de colaboración entre vecinos y vecinas que han surgido con esta crisis para que participen de la reconstrucción de la ciudad y su futura gestión.

Para diseñar estas políticas públicas contamos con aliados como la innovación, el conocimiento y las nuevas tecnologías, desde una perspectiva transversal y al servicio de las personas. La postpandemia nos abre esta oportunidad de cambio y desarrollo hacia un modelo de ciudad sostenible y saludable. Una oportunidad de avance y esperanza para construir una València que nos cuide y nos proteja en el hoy y en el mañana.

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