El presidente no tiene abuela

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.
MARIO GUZMÁN / EFE

El presidente de México ha recordado a todos sus paisanos que no tiene abuela: en un discurso durante la celebración de la mitad de su mandato, Andrés Manuel López Obrador (AMLO para los votantes) se regodeó una hora larga evocando de manera triunfal los éxitos de esta etapa de Gobierno que encabeza. Nadie que viva en el país o siga de cerca la política mexicana habrá podido evitar sonrojarse al escuchar que encontró una nación poco menos que en guerra civil y la ha convertido en una balsa de aceite.

"El narcotráfico que había prometido liquidar de raíz ha aumentado y se ha adueñado de muchos lugares"

La reacción de los partidos de la oposición, de los medios y de la gente, incluidos muchos de sus viejos simpatizantes, es unánime, aún no pueden creerse lo que escucharon. La política de “más abrazos y menos balazos” que prometió durante la campaña electoral la desmienten las noticias del aumento de los asesinatos y otros actos de violencia que se extienden por todo el país. El narcotráfico que había prometido liquidar de raíz ha aumentado y se ha adueñado de muchos lugares. Hay municipios y pueblos bajo control total de las bandas.

La criminalidad sistemática mantiene atemorizada a la población. Son muchos los mexicanos que han emigrado o huido por miedo. Una parte de las fuerzas de seguridad están corrompidas –igual que ocurre en otros ámbitos de la Administración– y el resto se muestra impotente. AMLO, que tanto alardeó siempre de cumplir sus promesas, en el momento del balance, en el que sin duda también había algunos logros, se olvidó de que en esta etapa a los archivos, las hemerotecas y las grabaciones audiovisuales no hay falsedad o mentira que se les escape.

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