La vivienda, primero

Rafa, en el piso que el programa 'Housing First' de la ONG Hogar Sí le adjudicó en Zaragoza.
Rafa, en el piso que el programa 'Housing First' de la ONG Hogar Sí le adjudicó en Zaragoza.
HOGARSI.ORG

Finlandia ha conseguido reducir en un 35% el número de personas sin techo gracias a un innovador programa llamado Housing First. Pero no porque haya construido albergues para alojarlos a todos, no. Ha optado por eliminar estos alojamientos temporales y sustituirlos por viviendas estables. Ha apostado por entregar las llaves primero, sin condiciones ni prejuicios, y que ese sea el primer paso para que la vida de estas personas empiece a mejorar. "El futuro empieza con un manojo de llaves", reza su lema. Y su objetivo es erradicar el problema en todo el país en 2027.

El mismo programa se está implantando en España, gracias a Hogar Sí, una organización que trata de cambiar las vidas de las personas sintecho y también la mentalidad de la sociedad española con respecto al sinhogarismo. Esta palabra, reconocida como neologismo válido por la Fundación del Español Urgente (Fundeu), nombra un fenómeno social en el que colisionan factores individuales propios de cada persona afectada, pero también factores estructurales y que tiene su origen en causas políticas, sociales y económicas que obstaculizan o impiden el acceso a la vivienda y al empleo, como ha señalado la socióloga Cristina Hernández en este periódico.

En España, hay 31.000 personas viviendo en la calle –según los datos de Hogar Sí– y es un problema al que no se le ha puesto especial atención por parte de las instituciones más que el de crear comedores y albergues donde atenderlas en las épocas de más frío. En un país con alquileres de los más altos de toda Europa y en el que la vivienda es considerada como una mercancía y no como un derecho humano, parece imposible que los gobiernos –por lo menos los que hemos tenido hasta ahora– vayan a aprobar normas que regulen precios y aseguren el derecho a la vivienda.

El reto es situar el sinhogarismo en el foco para que se impliquen en su erradicación

Precisamente, el movimiento The World’s Big Sleep Out, que da visibilidad al sinhogarismo, llegará por primera vez a España el 7 de diciembre de la mano de Hogar Sí para apoyar la iniciativa La noche sin hogar, la mayor acción de solidaridad con las personas en esta situación, que se va a celebrar de manera simultánea en 50 ciudades de todo el mundo, entre ellas Nueva York, Chicago, Londres, Nueva Delhi, Dublín, Bruselas, Oslo, Santiago de Chile o Madrid

Pretende reunir al mayor número de personas que duerman a la intemperie esa noche en la que habrá actos sociales y culturales e intervenciones a favor de la causa. El reto es situar el sinhogarismo en el foco de atención; trasladar el problema a la esfera social, empresarial y política, para que se impliquen en su erradicación. Y no lo ve como un objetivo utópico, sino como una realidad con la que se puede acabar con una respuesta integral y coletiva.

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