Cargador único, una necesidad digital

Adriana Maldonado  Portavoz de la Comisión de Mercado Interior y Protección del Consumidor
  • “Me he quedado sin batería” es posiblemente una de las frases que más repetimos.
Cargador de un móvil.
Cargador de un móvil.
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Entre Estados Unidos y China se juega hasta el momento el partido de la digitalización. Europa ha reaccionado a tiempo y entre las prioridades políticas de la presidenta de la actual Comisión, Úrsula von der Leyen, se establece la necesidad de lograr una soberanía digital europea.

En el fondo, la soberanía es el control sobre el propio destino, y ese liderazgo solo puede ser comunitario. Pero necesitamos acelerar el proceso regulatorio, enfocarlo hacia el mercado único digital con una mayor inversión y una mayor universalidad. Para lograr dicha soberanía, es esencial grandes planes de acción y también pequeñas medidas que supongan un gran impacto, como es el cargador único universal.

Desde el Parlamento Europeo, los miembros de todos los grupos políticos hemos expresado continuamente nuestra preocupación sobre la falta de desarrollo legislativo y desde hace más de diez años venimos instando a la Comisión Europea para lograr un cargador común para dispositivos móviles, incluidos teléfonos móviles, tabletas, lectores de libros electrónicos, cámaras y relojes inteligentes, así como otros medios electrónicos pequeños.

A pesar de los esfuerzos de la Comisión Europea, los acuerdos voluntarios entre los actores de la industria no han dado resultados satisfactorios. Si bien es cierto que en los últimos años el número de tipos de cargadores se ha reducido considerablemente pasando de 30 a 3, no se ha llegado a la solución definitiva: un cargador único común.

El objetivo es doble, reducir el coste para los consumidores y disminuir los residuos electrónicos. En relación a esta segunda vertiente, hay que recordar que la Comisión Europea presentó el pasado diciembre el Pacto Verde Europeo, y bajo este paraguas de liderazgo digital y concienciación verde esta medida es más necesaria que nunca.

Cada año se generan en el planeta alrededor de 51.000 millones de toneladas de residuos de aparatos electrónicos. Las nuevas tendencias de consumo muestran que no esperamos a que se nos rompa un dispositivo para cambiarlo, sino que cada vez más compramos nuevos aparatos cuando consideramos que los nuestros están desactualizados o son “poco modernos”. Además, la obsolescencia de las baterías y los ciclos de vida de los dispositivos son cada día más cortos, produciendo de nuevo más residuos, incluidos cargadores.

Las y los consumidores estamos obligados a comprar los cargadores junto a los nuevos dispositivos que adquirimos, además de llevarlos todos cuando nos vamos de viaje o simplemente planeamos estar más tiempo fuera de casa.

En este sentido, el cargador único supondrá la reducción del precio de estos dispositivos, ya que tendremos la opción de no comprar el cargado, contribuyendo a reducir la huella medioambiental que suponen.

Por todas estas razones pedimos a la Comisión que desarrolle el acto delegado que complementa la Directiva sobre equipos radioeléctricos aprobada en 2014 y que, sin más demora, defina una norma sobre el cargador común antes de julio de 2020.

El Programa de Trabajo de la Comisión prevé presentar el texto legislativo en el en el tercer trimestre de 2020, por lo que estaría en los plazos previstos. Los ciudadanos y ciudadanas no entenderían que la Unión Europea no aprovechara esta coyuntura en aúna la defensa de su soberanía digital y un ambicioso Pacto Verde encima de la mesa.

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