El fútbol como sedante

Fernando Torres, en su último partido como futbolista profesional.
Fernando Torres, en su último partido como futbolista profesional.
EFE

En el año 2003, El Canto del Loco dominaba las listas de éxitos con una canción que decía Ya nada volverá a ser como antes, y lo hacía con la imagen de un futbolista con cara de niño y de mechas rubias llamado Fernando Torres. Qué razón tenían aquellos muchachos de tinte macarra pero de boca sensible.

El coronavirus me ha tocado muy de cerca. En la familia aún seguimos buscando explicación a algo que quizá difícilmente encontremos. El dolor va por dentro, pero la vida sigue. Tras escuchar al presidente de la Liga, Javier Tebas, decir que "cuando se reanude la Liga, habrá fútbol todos los días", no puedo ocultar que se me escapó una sonrisa. Sé que es complicado sonreír en estos tiempos, pero dentro de la pena siempre tiene que haber un halo de esperanza. La mayor es la vacuna, la segunda la recuperación económica, y así podríamos elaborar una larga lista. Pero si hiciésemos otra cuenta paralela donde contasen las cosas secundarias, no tengo ninguna duda de que el fútbol estaría en la cúspide.

"El fútbol es medicina, y en esta ocasión será un buen sedante para sobrevivir a la ansiada 'nueva normalidad'"

La sociedad también necesita cambiar los números por los goles, las fases por los puntos y las mascarillas por camisetas. Sabemos que van a convivir durante una triste temporada, esperemos que lo más breve posible, pero es un calmante necesario. En España –y en todo el continente europeo– es prácticamente una de las cosas que más une a la ciudadanía. Da igual la clase social, la ideología, el sexo, la religión o la edad. El fútbol es medicina, y en esta ocasión será un buen sedante para sobrevivir a la ansiada "nueva normalidad".

Somos conscientes de que ya nada volverá a ser como antes… sin el público, sin los abrazos o sin los bocadillos del descanso. Toca renovarse y adaptarse.

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