Los vecinos de los pisos superiores alertaron a los bomberos al notar que en el edificio había mucho humo, del que se ignoraba su procedencia.

Una vez en el lugar, los bomberos comprobaron que el humo era ocasionado por un fuego que provenía de la portería situada en la planta baja, por lo que procedieron a apagarlo, siendo entonces cuando encontraron en el suelo a la persona muerta con signos de violencia.

Los facultativos de Samur-Protección Civil certificaron la muerte del hombre, que se encontraba en la única habitación que tenía la portería, y comprobaron que presentaba un fuerte golpe en la cabeza y tres puñaladas en la espalda.

La Policía Nacional investiga la identidad de la persona muerta y las circunstancias del suceso.