Protestas contra Nueva Rumasa
Protesta sindical en Madrid  por la defensa del empleo en Nueva Rumasa, el 12 de marzo de 2011. KOTE RODRIGO/ EFE

Nueva Rumasa ha presentado ante el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Granada la solicitud de concurso voluntario de acreedores, antigua suspensión de pagos, para la empresa alimentaria Dhul, la primera de sus compañías que se acoge a este procedimiento, informó el grupo de la familia Ruiz-Mateos en un comunicado.

El holding explicó que adopta esta medida con el objetivo de proteger los intereses de sus empleados, inversores y acreedores y "garantizar la viabilidad futura de la compañía".

Nueva Rumasa manifestó su "más absoluta confianza en que las acciones adoptadas garantizan el futuro de Dhul, marca líder española en postres preparados con una experiencia de más de 40 años elaborando productos de altísima calidad y con un equipo humano altamente cualificado".

"Alcanzaremos un acuerdo"

"Estamos convencidos de que alcanzaremos un acuerdo con nuestros acreedores que nos permitirá superar esta situación concursal lo antes posible", remarcó la empresa.

El consejero delegado de Nueva Rumasa, José María Ruiz-Mateos Rivero, anunció la semana pasada que algunas de las empresas propiedad de la familia solicitarían acogerse al concurso de acreedores, aunque no precisó cuáles y sólo indicó que queda al margen de este procedimiento la división hotelera Hotasa, cuyos hoteles tiene a la venta.

A la solicitud de concurso de Dhul seguirán previsiblemente las suspensiones de pagos de Clesa, en Madrid, y de Cacaolat, en Barcelona, según fuentes sindicales.

Clesa y Cacaolat

No obstante, desde la familia aseguraron que este lunes no se presentará otra solicitud de concurso, en alusión a Clesa y Cacaolat, y apuntaron que la empresa irá comunicando la solicitud de concurso para otras compañías "según se vayan presentando".  

Nueva Rumasa ha optado por la suspensión de pagos porque la situación preconcursal en la que se encuentran 32 empresas del grupo, entre ellas Dhul, no impide que sigan produciéndose actuaciones ejecutivas por parte de acreedores y porque la situación de tesorería de las empresas "ha empeorado". Además, considera que la mejor forma de alcanzar acuerdos con potenciales compradores o inversores es en el marco de un proceso concursal.

Según informaron fuentes de UGT, este paso permitirá nombrar un administrador concursal y clarificar las cuentas, ya que se realizará una relación de las deudas en la que los trabajadores "serán los primeros en cobrar" frente a proveedores, socios y titulares de pagarés. La planta de Dhul en Granada da empleo a unas 420 personas.

Deudas por 50 millones a la Seguridad Social

Por otra parte, según figura en los Registros de la Propiedad, las empresas de Nueva Rumasa, entre ellas Dhul y Clesa, deben cerca de 50 millones de euros a la Seguridad Social, que ha emprendido procedimientos de embargo por un importe próximo a los 19 millones de euros.

Las mayores deudas por impago de las cuotas a la Seguridad Social se concentran en Clesa, lo que ha obligado al departamento dirigido por Octavio Granados a iniciar embargos por valor de 13,2 millones contra fincas situadas en Jerez, Málaga, Tarragona, Sevilla, Alicante, Burgos, Murcia, Ciudad Real y Pontevedra.

En el caso de Dhul, la Seguridad Social ha iniciado procedimientos de embargo por valor de 5,5 millones de euros por impago de las cuotas de los trabajadores, que afectan a fábricas y naves de Granada y Málaga.

Fincas hipotecadas

La mayoría de fincas propiedad de Clesa y Dhul se encuentran hipotecadas a favor de la banca, en garantía de los préstamos que concedieron a las empresas de la familia Ruiz-Mateos, en operaciones realizadas sobre todo en 2008 y 2009.

Distintas fincas de Clesa en Jerez, Málaga, Burgos, Tarragona, Lerma, Pontevedra, Sevilla, Murcia, Alicante y Ciudad Real están hipotecadas por la diferentes entidades bancarias por un importe acumulado que supera los 163 millones de euros.

Alguna de ellas, como es el caso de una explotación ganadera de Burgos, soporta hasta once hipotecas a favor del Grupo Santander, que según los datos del grupo de alimentación es su principal acreedor, con 330 millones reconocidos por el banco que preside Emilio Botín.

Otros grandes acreedores de las empresas de Nueva Rumasa son Royal Bank of Scotland, Aareal Bank, Cajasol, Cajasur, Caja Granada, La Caixa, Caixa Galicia, Caja Rural de Aragón, Banco Espirito Santo, Cajamar y Deutsche Hypothekenbank.

Pero, no sólo la banca está detrás de los activos de las empresas de Nueva Rumasa, sino que algunos proveedores ya han empezado procedimientos de embargo en los juzgados, como es el caso de la multinacional de bebidas espirituosas, Diageo, que controla marcas como "Beefeater" o "JB", por un importe de 1,78 millones.