Ansiosa por demostrar que Estados Unidos no tiene problemas con la llegada al poder de líderes de izquierda en América Latina, Rice se reunió brevemente con Morales antes de la toma de poder de la presidenta chilena, Michelle Bachelet.

Morales y Rice se estrecharon las manos y sonrieron ante las cámaras antes de sentarse a conversar en una entrevista a puertas cerradas. Ninguno respondió a las preguntas de la prensa.

El mandatario boliviano, conocido por su vestimenta informal, llevaba una chaqueta de cuero negro y le regaló a Rice un charango o instrumento de cuerdas típico del altiplano sudamericano, al igual que antes lo hizo con Bachelet.

Dado que Bolivia es el tercer productor más grande de cocaína del mundo, después de Colombia y Perú, el principal tópico de la reunión fue la política del nuevo presidente para la erradicación de cultivos de coca, según funcionarios estadounidenses.

Antes de reunirse con Rice, Morales dijo que quería discutir una 'lucha verdadera y efectiva contra el tráfico de drogas', lo que no podría ser un 'pretexto para controlar o recuperar poder político'.

Por su parte, Rice se esforzó por destacar que Washington desea ser un buen amigo de Bolivia y dijo que hasta el momento ha habido cooperación para combatir el terrorismo y las drogas.

'Tenemos una buena relación con Bolivia y queremos mantenerla', declaró a la prensa que viajaba con ella.

Morales entró en política como el líder de los agricultores de hoja de coca y a Estados Unidos le preocupa que pueda permitir que se incrementen los cultivos en Bolivia.

Durante las elecciones amenazó con socavar los esfuerzos de Estados Unidos para reducir las plantaciones de coca, pero desde entonces ha instado a los agricultores a respetar la ley que limita la cantidad que cada familia puede cultivar.

La siembra y venta de cantidades limitadas de hojas de coca es legal en Bolivia, pero Estados Unidos sostiene que éstas exceden su producción de la planta, el principal ingrediente de la cocaína, que finalmente termina en el mercado ilegal de las drogas.

Junto a sus socios de los países andinos, Bolivia obtiene tarifas comerciales preferenciales por parte de Washington siempre y cuando coopere en la lucha contra el tráfico de drogas.

El acuerdo expira a fines de este año y Bolivia no participa en ninguna negociación para tratados de libre comercio con Estados Unidos.

RICE Y CHAVEZ

'Nosotros estaremos siempre abiertos al diálogo. Podemos hablar con el presidente (George W.) Bush, pero también con Fidel Castro', dijo Morales a periodistas el viernes.

El sábado, Morales fue saludado con afecto por Chávez durante la ceremonia de transmisión del mando en el Congreso chileno.

Rice no tiene una agenda oficial para su visita de dos días a Chile, en la que no está prevista una reunión con Chávez, considerado por Washington como un líder latinoamericano belicoso y anti Estados Unidos.

Ambos casi coincidieron a su llegada al Congreso en Valparaíso, pero estuvieron a una distancia durante el acto.

/Por Sue Pleming/.*.