Tokio
Empleados y trabajadores esperan en una calle de Tokio tras el terremoto que ha sacudido la costa noreste de Japón. EFE

Japón ha sufrido su mayor terremoto en 140 años y ha provocado un tsunami que ha arrasado parte del país y se propaga por todo el océano Pacífico. El país nipón está muy preparado ante este tipo de fenómenos, pero a pesar de todo la catástrofe es evidente.

Este seísmo se originó en una zona de subducción de placas (una zona choque constante de placas tectónicas, donde una se mete por debajo de la otra) y al llegar las ondas sísmicas al fondo marino originó el tsunami. "Los grandes terremotos, como este o el de Chile del año pasado -de una magnitud similar-, están relacionados con zonas de subducción", explica María José Jurado, geóloga del CSIC y que trabajó en una zona al sur de donde se inició el sismo.

Ellos nacen y viven con terremotos; constantemente hay terremotos de 7 o 6 gradosPara hacerse una idea de la magnitud del temblor -de 8,8 en la escala de Ritcher-, sólo hay que fijarse en sus réplicas. "Se han producido decenas de réplicas, algunas de hasta 7 o 6 puntos. En otras zonas del mundo, esos temblores serían catastróficos: sólo hay que recordar que el de Haití o el de L`Aquila fueron de siete y cinco y pico, respectivamente", afirma esta experta.

"Si un terremoto de la magnitud del de Japón hubiera tenido lugar en otro lugar del mundo habría supuesto una destrucción total, no tendríamos ni imágenes",  declara esta geóloga.

La razón es que Japón se encuentra en una zona de especial actividad sísmica y los japoneses conviven con los temblores y tsunamis. "Ellos nacen y viven con terremotos; constantemente hay terremotos de 7 o 6 grados y por ello están muy preparados en todos los sentidos", describe Jurado.

La preparación de este país alcanza todos los aspectos: hay una red de alerta temprana que llega velozmente a la población, esta está educada en cómo actuar (dónde colocarse, qué elementos estructurales son más estables, situarse bajo las mesas, etc.) y también en la forma de construir los edificios e infraestructuras (viendo las imágenes del seísmo en Tokio se puede observar que los edificios bailan, pero no se rompen).

"Mi edificio estaba muy preparado"

Aquí los edificios parecen bailar al compás del sueloUn estudiante español en Tokio que ha vivido el terremoto relataba a 20minutos.es que "el edificio donde vivo estaba muy bien preparado para estas cosas, las puertas de los pasillos se cierran solas por si hubiese un incendio (las puedes abrir sin problemas si quieres), además se corta el gas para evitar males mayores y te obliga a hacer una serie de comprobaciones si quieres restablecer el suministro". "Aquí los edificios parecen bailar al compás del suelo de manera que reducen bastante la fuerza del terremoto sobre ellos mismos", relata.

Con los tsunamis existe el mismo nivel de preparación. En algunas zonas de la costa hay barreras arquitectónicas para restar fuerza a las grandes olas que protagonizan estos fenómenos. "La población sabe, cuando ve ciertos síntomas o cuando se conocen las alertas, cómo tiene que reaccionar: si ven que se retiran las aguas, saben que deben dirigirse a toda velocidad a las zonas altas", explica esta geóloga que trabajó en Japón.

Si es así, ¿cómo el tsunami de este viernes ha sido tan devastador? "La zona afectada estaba muy cerca del origen del terremoto y el tsunami llega rápido y no hay tiempo para evacuar", analiza Jurado.

Lo importante es la información, pero en este caso no hubo tiempo. "El problema con el tsunami de 2004 fue otro, en muchos centros de alerta se sabía dónde y a qué hora llegarían las olas, había tiempo, pero no había mecanismos en esos países para ayudar y evacuar a la población".

"Equivalente a 200 millones de toneladas de TNT"

Los geólogos han calculado la magnitud del terremoto. "Ha liberado una energía equivalente a 200 millones de toneladas TNT", según Luis Suárez, presidente del Colegio Oficial de Geólogos. "Es uno de los más destructivos de la historia", ha dicho.

"El mayor peligro ahora es el tsunami que puede llegar hasta las costas de Chile", ha remarcado Suárez. Asimismo puede haber réplicas, pero de "menor intensidad". Otro de los problemas son los incendios derivados de seísmo, "sobre todo en centrales nucleares al apagar los sistemas de refrigeración", explica el presidente del Colegio de Geólogos. Aunque, "aún es pronto para valorar los daños", considera.