El consell polític de UM ha aprobado con una aplastante mayoría del 85% de los militantes fulminar la actual ejecutiva que ha presentado su dimisión, y ha autorizado a su presidente, Josep Melià, a nombrar en un plazo de siete días un nuevo consejo de dirección permanente, que se mantendrá en activo hasta la celebración de un congreso después de las elecciones del 22 de mayo.

Asimismo, ha decidido con un 7,5% en contra e igual porcentaje en blanco, suprimir las siglas de UM para denominarse a partir del próximo miércoles Convergència per les Illes Balears, al tiempo que el partido cambiará a ubicación de la sede de este nuevo "proyecto político", después de que la actual sede del partido fuese registrado el pasado viernes en el marco de la operación anticorrupción Picnic.

El cuarto cambio adoptado es la disolución del comité de Palma después de que varios de sus miembros hayan sido detenidos e imputados en distintos casos de corrupción, entre ellos Miquel Nadal y Cristina Cerdó. Melià, en una rueda de prensa, ha recalcado de que la decisión del cambio de siglas responde a que el nombre de UM está "estigmatizado y criminalizado", al tiempo que ha subrayado que todos estos cambios no afectan, en principio, a las candidaturas para las próximas elecciones a la comunidad y a los consells.

Con todas estas modificaciones se pretende salir de un "pasado envenenado" que se debe dejar atrás dado que "no tenemos nada que ver con él", al tiempo que ha manifestado que "cada uno aguante lo que haya hecho". (

Habrá ampliación)