La portavoz de agricultura y ganadería del BNG, Tereixa Paz, ha registrado varias iniciativas en el Parlamento gallego en las que insta a la Xunta a adoptar medidas que garanticen "la estabilidad" de los puestos de trabajo (160) de la planta de Clesa en Caldas de Reis (Pontevedra) y la recogida y pago a los ganaderos por la venta de leche, tras la suspensión de pagos por parte del Grupo Nueva Rumasa.

En diversos textos que se debatirán tanto en comisión como en el pleno de la Cámara, la diputada nacionalista asegura que los dueños de las explotaciones —que cifra en unas 300— a los que le compran la leche seis empresas que actúan de intermediarias entre estos y la planta láctea, "denunciaron retrasos e incumplimientos en el pago del producto desde principios del mes de febrero".

"Esta situación se agrava al haber iniciado la empresa Nueva Rumasa los trámites de proceso concursal por no poder hacer frente a los acreedores", expone Tereixa Paz.

Al respecto, añade que la fábrica de Caldas de Reis dejó de proveer a las distribuidoras comerciales "por falta de servicio", circunstancia que, "a juicio del comité de empresa", puede provocar "un bloqueo total de la producción por falta de ingredientes y materiales imprescindibles en los próximos días".

Finalmente, Tereixa Paz pregunta al Gobierno autonómico "qué datos maneja" sobre la problemática, cómo prevé que "afectará" al sector lácteo y "qué gestiones" ha realizado "para evitar que constituya "un nuevo golpe" para los ganaderos.

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