Los funcionarios se han adaptado con "normalidad" al cierre de los edificios administrativos de la Junta a las 17.00 horas. Una medida puesta en marcha —dentro del Plan de Consolidación de las Finanzas y de los Servicios Públicas— que este martes, 1 de marzo, cumple un mes desde su entrada en vigor y que tan sólo ha registrado algunas quejas por parte de padres de familia por las dificultades para recoger a sus hijos al finalizar las clases.

Según ha declarado a Europa Press el representante de CSI.F en el sector de administración general de Castilla-La Mancha, Roberto Rincón, la "falta de flexibilidad de horarios" es el problema más destacado por los funcionarios, aunque desde el sindicato no se va a adoptar ninguna medida dado que no se trata "de una cantidad abrumadora de quejas", que rondan el centenar a lo largo de todo este mes.

En cuenta a la habilitación de espacios como comedores para aquellos empleados públicos que opten por la jornada continúa, una de las peticiones de los funcionarios tras la aplicación de esta medida de ahorro, ha señalado que estos espacios se han ido estableciendo "según se ha podido", sin que esto se haya realizado en todos los edificios.

Rincón ha relacionado la falta de reclamaciones de los funcionarios con un estado de "apatía" de los empleados públicos, que "se adaptan como pueden" a unas medidas "intransigentes" porque "son inamovibles a pesar de las críticas". TELETRABAJO

Por último, ha explicado que el plan de teletrabajo es un proyecto que pretende facilitar a aquellos funcionarios que se vean obligados a proseguir con sus funciones a partir de las 17.00 horas la posibilidad de continuar el trabajo desde su domicilio vía internet, y ha puntualizado que es una iniciativa piloto que está siendo estudiada pero aún no se ha puesto en marcha.

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