Al volver junto con su madre, quince minutos después, ésta dijo que encontró a su hija "temblorosa y angustiada".

La niña le dijo: "Un hombre desagradable me ha hecho cosas horribles en el baño".

La niña le dijo: "Un hombre desagradable me ha hecho cosas horribles en el baño"

 

El asaltante fue descrito como un adolescente o un joven de apenas veinte años, de 1,70 m de altura, con ojos marrones, acné pronunciado y pelo largo, que escondía el rostro dentro de la capucha de un anorak, informa el periódico The Guardian.

La niña manifestó haberlo visto merodeando en el vestíbulo del baño antes de entrar al servicio.

El asaltante entró tras la niña, y al salir ésta de su cubículo, la empujó dentro y la violó.

Durante el tiempo que el asaltante retuvo a la niña en el cubículo, que la policía británica estima entre 7 y 10 minutos, otra mujer, a quien la policía intenta ahora localizar, entró en el servicio y utilizó el baño contiguo.

El asaltante le dijo a la niña que no dijera nada ni a la policía ni a su madre.