Hamaikabat ha propuesto recuperar el debate del 'nuevo pacto político' con el Estado como "vía de normalización política" y ha agregado que, en ese contexto, la legalización Sortu "es una necesidad democrática que no admite discusión". Además, ha considerado imprescindible, en la actual coyuntura, "distinguir el proceso de pacificación del proceso de normalización de la política vasca".

En rueda de prensa en San Sebastián, el presidente de Hamaikabat, Iñaki Galdos, acompañado de los presidentes de Gipuzkoa y Bizkaia, Martin Beramendi e Izaskun Trabudua, ha explicado las principales líneas de la propuesta de Hamaikabat sobre la "Legalización y la normalización política vasca", que pretende ser "hoja de ruta hacia la búsqueda de un nuevo pacto político entre las instituciones de Euskadi y el Estado".

Según ha manifestado, la actual situación constituye "una oportunidad para impulsar la normalización política" y, con este objetivo, "será necesario intentar de nuevo distinguir las ideas de paz y de normalización, sin que se obstruyan la una a la otra, como ha ocurrido en anteriores ocasiones". "Ante la cuestión de la paz, la demanda del desarme y la disolución de ETA no puede verse enturbiada por otras condiciones", ha dicho.

Para Galdos, ETA "no es expresión del conflicto vasco ni de la ilegalización de la izquierda abertzale" por lo que "su desaparición no se pueden vincular a la resolución de estas dos cuestiones". "Lo que sí está relacionado directamente con la normalización, según Hamaikabat, es la legalización de Sortu, que es una necesidad democrática que no admite discusión", ha afirmado.

"Somos conscientes de que el enfrentamiento sobre esta cuestión tiene interés partidista tanto para la izquierda abertzale como para el Gobierno, y ya hemos dicho que 'no les vamos a hacer la ola' en este sentido", ha señalado Galdos. No obstante, ha reconocido que, "por encima de ello", la legalización de la izquierda abertzale "abre un escenario que tiene un interés democrático indudable".

Galdos, que defendido que todos los proyectos políticos "deben poder contrastar su respaldo ante la sociedad vasca", ha considerado que la legalización de Sortu "abre la posibilidad de recuperar el proceso de 'nuevo pacto político', bloqueado desde 2005, y que requiere de que las instituciones vascas completen su representatividad popular".

Por ello, ha señalado que la propuesta de Hamaikabat "para la normalización política" consiste en "impulsar un proceso" que busque, en primer lugar, "un acuerdo entre vascos, sin frentes, que llegue a ser ampliamente mayoritario", así como "un nuevo pacto político entre las instituciones de Euskadi y el Estado".

El presidente de Hamaikabat considera que la legalización "es una oportunidad de largo alcance si se asocia a la normalización, y no como condicionante de la pacificación". "Una oportunidad de gran interés democrático -ha apuntado-, ya que el lehendakari puede disolver el Parlamento y convocar elecciones una vez producida la legalización de Sortu para que el Parlamento Vasco recoja más justamente la pluralidad integral del país".

Para Galdos, "la pretensión de aprovechar esta oportunidad para fundar o iniciar 'procesos democráticos' es legítima, pero es injusta y partidista", mientras que "el proceso de 'nuevo pacto político'" que Hamaikabat es "plenamente respetuoso con el pasado reciente de reconstrucción de nuestras instituciones y autogobierno, de cuyos logros nos sentimos orgullosos".

"Por eso, en el contexto de un nuevo Parlamento, las instituciones vascas se podrían comprometer a retomar el debate sobre el nuevo pacto Político de Euskadi con una voluntad abierta de transaccionar para lograr un acuerdo parlamentario transversal y mayoritario, lo que exigirá en su caso aportar, renovar, corregir o reafirmar el camino avanzado hasta el año 2005", ha concluido.

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