Piratas somalíes
Una embarcación es interceptada en el marco de una operación contra piratas somalíes. ARCHIVO

Un grupo de piratas somalíes se responsabilizó este miércoles de la muerte de los cuatro tripulantes estadounidenses de un yate que tenían como rehenes y amenazó con ejecutar a los demás secuestrados en su poder si son atacados por las fuerzas navales que patrullan la zona. El yate fue secuestrado el pasado viernes frente a las costas de Omán

Qodal Ali-Yare Osman, uno de los cabecillas, dijo por teléfono que el asesinato de los rehenes se produjo tras ser atacados por un helicóptero de EE UU, mientras que, según la Armada estadounidense, sus militares respondieron a disparos escuchados en la embarcación cuando negociaban la liberación de los rehenes.

Los cuatro estadounidenses muertos eran los dos dueños del Quest, Jean y Scott Adam, que habían iniciado un viaje alrededor del mundo en 2004, y sus invitados Phyllys Mackay y Rob Riggle. El yate fue secuestrado el pasado viernes frente a las costas de Omán.

Cambio de planes

Osman, en conversación telefónica desde Hobyo, principal refugio de los piratas en la costa central de Somalia, dijo que los estadounidenses "trataron de atacarnos". "Nuestra intención era llevar a los rehenes a la costa y pedir un rescate, pero la decisión cambió cuando un helicóptero de EEUU abrió fuego y mató a dos de nuestros compañeros", agregó Osmán, quien justificó así la muerte de los rehenes. Con estas muertes esperan evitar futuros ataques de las fuerzas navales contra ellos

Añadió: "A partir de ahora mataremos a cualquier ciudadano estadounidense, francés o surcoreano que caiga en nuestro poder, porque sus armadas nos matan a nosotros". Buques de guerra de estos tres países han mantenido enfrentamientos con piratas en los que algunos de ellos han resultado muertos.

El pirata dijo que con estas muertes esperan evitar futuros ataques de las fuerzas navales contra ellos. "Este es el final de cualquier ataque de comandos, pues mataremos a los rehenes si intentan rescatarlos por la fuerza", insistió. Asimismo, avisó a las armadas de otros países que luchan contra la piratería que eviten operaciones similares contra ellos "porque nos veremos forzados a matar también a sus ciudadanos".

Exigió, asimismo, la liberación de los piratas somalíes encarcelados en otros países y la retirada de los buques de guerra internacionales que patrullan el área del Indicó, que pertenecen a más de 30 países.

Según la organización no gubernamental Ecoterra, medio centenar de barcos extranjeros y unos 800 rehenes se encuentran en poder de piratas somalíes, pese a la presencia en la zona buques de guerra de más de 30 países para luchar contra ellos. Estas bandas cuentan cada vez con mejores medios de navegación, comunicaciones y armamento gracias a los cientos de millones de dólares que obtienen de los rescates.