Ciutadans de Catalunya
Cartel de presentación del nuevo partido antinacionalista (Imagen: ciutadansdecatalunya.com) 20minutos.es

Para el lanzamiento del proceso constituyente, los intelectuales catalanes que impulsaron la creación de la plataforma en junio de 2005 han redactado un manifiesto en el que fijan "cinco principios básicos" que deben orientar el programa político del nuevo partido, que se concretará en el futuro debate de la militancia.

  • Principio de "ciudadanía", por el que entienden que "los territorios carecen de derechos" porque "sólo tienen derechos las personas".
  • Principio de "libertad e igualdad", que defiende "el espíritu crítico y el debate racional".
  • Principio de "laicismo" tanto "en asuntos religiosos como identitarios", por el que el nuevo partido "defenderá un sistema educativo libre" tanto de imposiciones religiosas como de "contaminaciones nacionalistas e imposiciones comisariales".
  • Principio de "bilingüismo", que se compromete a "elevar a oficial lo que ya es normal en la calle". El partido ha hace especial hincapié en este sentido con la enmienda 6.1. al Estatut.
  • Principio de la defensa de "la Constitución española", especialmente en sus principios básicos que establecen "que la soberanía reside en el conjunto de la ciudadanía española y no en cada una de las comunidades autónomas".
Boadella cree que hay un conjunto de ciudadanos enfermos afectados de la paranoia nacionalista
  El director de Els Joglars y promotor de Ciutadans de Catalunya, Albert Boadella, aseguró ayer que Cataluña camina de forma irreversible hacia la secesión, consideró que en esta comunidad hay un conjunto de ciudadanos enfermos afectados de la paranoia nacionalista y
lamentó que Maragall "tomara esos derroteros".

Boadella explicó que su mirada de la política estaba condicionada por una "deformación profesional" como director de teatro, y así definió a Rodríguez Zapatero como un "boy-scout" que "debería crecer un poco", a Rajoy lo describió como "muy gallego" y "muy indeciso" y de Maragall dijo que "ha cumplido su sueño infantil" y le pidió que se retire.

También se refirió a Carod Rovira como "un chico que se ha creído su propio delirio", de Artur Mas dijo que "es un hombre para la publicidad" y de Aznar señaló que "tiene algo de perdedor y algo de Quijote", "me gusta más en una cierta oposición, en la sombra, que cuando estaba de presidente.

Zapatero, "un boy-scout que necesita crecer un poco", Carod, "un chico que se ha creído su delirio", y Maragall, mejor que se retire
Además, explicó que, a su juicio, el PSC vio cómo "el nacionalismo lo invadía todo" y se sintió obligado "a mostrarse más catalán que Pujol y que bailaba sardanas mejor que Pujol", y reiteró que "no pensaba que Maragall tomaría estos derroteros".

En opinión de Boadella, Maragall se sintió llamado a "salvar Cataluña", quizás, dijo, por ser nieto de un poeta "muy catalanista" (Joan Maragall) aunque, a su juicio, "rayaba el racismo".

Albert Boadella considera que "Catalunya vive un virus endogámico que no genera creatividad en ningún sentido" y que conlleva que se esté creando un ambiente de "anticatalanismo" en el resto de España.

"La nuestra es la historia de una adversidad con nuestra tribu", dijo refiriéndose al pueblo catalán.

Somos apestados por ir contra el régimen nacionalista

Boadella subrayó que esta trilogía sintetiza la historia de Els Joglars, de muchos años de "ponerse contra corriente" y de haber vivido boicots en sus espectáculos, desde cócteles molotov hasta ser ametrallados sobre el escenario.

"Se nos ha dicho de todo y ya tenemos poco que decir de la tribu, nos hemos descarado. Y no tengo nada que perder, es la mejor situación para seguir trabajando", destacó Boadella, denunciando que en Cataluña Els Joglars, por ir "contra el régimen" nacionalista, "somos los apestados de la profesión, la gente no deseada".