"Hemos conversado en un ambiente constructivo, pero sin alcanzar acuerdo alguno", comentó el ministro germano de Exteriores, Walter Steinmeier, al término de las conversaciones de unas dos horas de duración en la residencia del embajador germano en Viena.

Hemos conversado en un ambiente constructivo, pero sin alcanzar acuerdo alguno

Las conversaciones, a petición de Irán, tuvieron lugar tres días antes del inicio de la reunión de la Junta de Gobernadores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), donde se valorará un informe de su director general, Mohamed El Baradei, que pone de relieve incumplimientos iraníes de sus compromisos internacionales.

"La condición previa necesaria para volver a las negociaciones (entre la UE e Irán) es la suspensión total de las actividades de enriquecimiento de uranio, incluidas las de investigación y desarrollo", por parte de las autoridades iraníes, subrayó el titular germano de Exteriores.

La Unión Europea está dispuesta a seguir escuchando nuevas propuestas

  Igualmente destacó que "la Unión Europea está dispuesta a seguir escuchando nuevas propuestas de Irán y por eso hemos acudido hoy a esta reunión", que, dijo, se desarrolló en un ambiente cordial y distendido.

Tras señalar también que "ha sido imposible alcanzar un acuerdo", Solana comentó que Irán tiene aun tiempo para cambiar de postura hasta el lunes próximo, cuando comience la reunión de la Junta de Gobernadores del OIEA.

Los titulares de Exteriores de los tres países de la UE y Solana coincidieron en advertir a Teherán de que el dossier sobre su controvertido programa nuclear será remitido por el OIEA al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas la semana próxima si no suspende su programa de enriquecimiento de uranio.

No tenemos muy claro qué quieren

Los europeos advirtieron que no transigirán en su solicitud de que Irán suspenda todas las actividades relacionadas con el enriquecimiento de uranio, algo que también se exige en la última resolución del OIEA del pasado cuatro de febrero.

El hecho de que el último informe de El Baradei señale que Irán no sólo no ha suspendido los trabajos de enriquecimiento, sino que los ha acelerado y tiene previsto montar 3.000 centrifugadoras nucleares a finales de 2006 en el complejo nuclear de Natanz eleva el pesimismo sobre el resultado del encuentro.

La Junta del OIEA debatirá la semana próxima el último informe de los expertos de esta oficina de las Naciones Unidas sobre el programa nuclear iraní y estudiará la posibilidad de remitir el caso al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que tiene capacidad de dictar sanciones.

Enriquecer uranio es una actividad legal bajo el Tratado de No Proliferación de armas nucleares (TNP) siempre y cuando sea para fines pacíficos, algo que el OIEA no ha podido comprobar hasta ahora de forma definitiva en el caso de Irán, país al que exige su último informe una "cooperación activa".

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