Unos prometedores directores sin fortuna en Hollywood se toparon con la oportunidad de sus vidas. Un desconocido productor se ofrecía a patrocinarles su primer proyecto. El mecenas resultó ser un agente del FBI que perseguía a las mafias de los sindicatos y les había utilizado para conseguir su objetivo. Matthew Borderick encarna al iluso realizador y Alec Baldwin al ambicioso agente.