El Obispo reclama a los poderes públicos "que cumplan con los compromisos" en materia de derechos humanos de los niños

Manos Unidas de Cantabria celebra este fin de semana la 'Jornada contra el Hambre'

El obispo de Santander, Monseñor Vicente Jiménez, ha presentado, con motivo de la 52 Campaña contra el Hambre, una Carta pastoral en la que recuerda que 29.000 niños menores de cinco años "mueren todos los días por causas que se podrían evitar fácilmente" y ha reclamado a los poderes públicos "que cumplan con los compromisos que han firmado y asumido en materia de derechos humanos de los niños".

Manos Unidas de Cantabria celebra este viernes el tradicional 'Día de ayuno voluntario', que consiste en privarse de algún alimento o comida como gesto de solidaridad hacia los millones de personas que, a diario, sufren hambre en el mundo.

El viernes, igualmente, se celebrará, a las 20,00 horas, una Eucaristía que presidirá el obispo de Santander en la parroquia de la Bien Aparecida de Santander, de la calle Vargas. A su término, los asistentes se trasladarán a la Segunda Alameda donde se efectuará una concentración con velas encendidas en cuyo transcurso se leerá el tradicional Manifiesto en unión al resto de las delegaciones de Manos Unidas de toda España, cuya lectura se producirá a la misma hora.

Además, esta entidad de la Iglesia celebrará este fin de semana la 52 Colecta Contra el Hambre en todas las parroquias de la Diócesis con el fin de obtener fondos para desarrollar los casi 700 proyectos que se llevan a cabo por misioneros en 58 países del mundo. Manos Unidas recaudó en 2010 cerca de 41 millones de euros con los que emprendió 92 proyectos agrícolas, 261 educativos, 130 sanitarios, 88 dedicados a la promoción de la mujer y 121 a la promoción social.

Esta ONG de la Iglesia ha presentado durante estos días su 52 campaña con el lema "Su mañana, es hoy" con el que se intenta reducir la mortalidad en los niños menores de 5 años, en cumplimiento con el Cuarto Objetivo del Milenio.

El presidente de Manos Unidas en Cantabria, Juan Luis Alonso Peñíl, recordó hace pocos días que según datos de UNICEF, cada hora mueren más de un millar de niños menores de cinco años en el mundo, la mayoría durante su primer mes de vida.

El hambre, la malnutrición, la falta de preparación de los padres, así como las condiciones sanitarias y diversas enfermedades, como el sarampión, la malaria, el sida o determinadas infecciones, son, según dijo, algunas de las principales causas de mortalidad en esas tempranas edades. Por este motivo la campaña de este año fijará sus prioridades en países como Kenia, Haití o el nordeste de India, lugares donde se producen un elevado número de muertes de niños.

Carta pastoral

Con motivo de la Campaña contra el Hambre, el obispo ha presentado una Carta pastoral en la que recuerda que 29.000 niños menores de cinco años "mueren todos los días por causas que se podrían evitar fácilmente". "Hablamos -señala- de 11 millones de muertes al año y sin embargo, la malnutrición continúa siendo la causa subyacente principal de la mortalidad infantil".

Respecto al lema de este año ("Su mañana, comienza hoy"), Monseñor Jiménez destaca que el mañana de cada niño "empieza nueve meses antes de dejar el seno materno y encontrarse con su otro mundo, el nido familiar, el más adecuado para su gestación y supervivencia". La existencia "de un contexto familiar armonioso y capaz de garantizar a sus miembros su propia subsistencia, es decisiva para la vida de los niños y de toda la sociedad", apostilla.

El obispo cántabro en su escrito pastoral recuerda que todos los niños tienen la misma dignidad y los mismos derechos; por ello, "es necesario eliminar, desde su concepción, todas las formas de discriminación que padecen y fomentar su protección", apunta.

Monseñor Jiménez destaca también que Manos Unidas, "desde su inspiración en el humanismo cristiano como Organización de la Iglesia Católica en España, lucha contra la mortalidad infantil a través de cuatro principios morales".

El primero de ellos es que "la apertura a la vida está en el centro del verdadero desarrollo humano", porque, tal como dice Benedicto XVI, "fomentando la apertura a la vida, los pueblos ricos pueden comprender mejor las necesidades de los que son pobres".

El segundo principio moral estriba en que "el niño necesita una familia", ya que en consonancia con la Declaración de los Derechos del Niño, "éste, para el pleno desarrollo de su personalidad, necesita de amor y de comprensión". Siempre que sea posible, "deberá crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y, en todo caso, en un ambiente de afecto y de seguridad moral y material", indica el obispo de Santander.

El tercer principio es el referente a que "la vocación de los padres es la de proteger la vida del hijo". Las madres, con el concurso de los padres, "custodian el futuro de la sociedad, en la medida en que de ellas dependen los niños de hoy y de mañana".

Por último, Monseñor Jiménez recuerda el último de los cuatro principios morales, el cual hace referencia a que "los poderes públicos son responsables de los más indefensos." Por ello, Manos Unidas reclama a los poderes públicos "que cumplan con los compromisos que han firmado y asumido en materia de derechos humanos de los niños".

En Cantabria, el pasado año se recaudaron 766.195 euros, de los cuales, 407.100 fueron de origen privado, 301.780 públicos y los 57.315 restantes procedieron de las ventas de comercio justo y de los Bazares anuales de Manos Unidas. Por este motivo, Monseñor Jiménez ha mostrado su "agradecimiento de todo corazón por la respuesta de los diocesanos con Manos Unidas, que es generosa y permite financiar los distintos proyectos propuestos para cada año", resalta.

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