François Fillon y Michele Alliot-Marie
Imágen de François Fillon y Michele Alliot-Marie en el Parlamento francés durante las declaraciones de Sarkozy. EFE

En un intento por cortar la polémica surgida por la estancia en Egipto del primer ministro francés, François Fillon, y en Túnez de la titular de Exteriores, Michèle Alliot-Marie, el presidente Nicolas Sarkozy ha pedido este miércoles a su Gobierno que pase sus vacaciones preferentemente en Francia.

Sus declaraciones al término del Consejo de Ministros aparecen como una recomendación el mismo día en que el propio Fillon anunció que en las próximas semanas se presentará un proyecto de ley relativo a la prevención de conflictos de intereses para los miembros del gabinete.

El año pasado, Sarkozy tuvo que establecer consignas sobre el uso de los fondos públicos

El año pasado, Sarkozy se vio obligado a establecer una serie de consignas sobre el uso de los fondos públicos, al calor de otra polémica sobre dos secretarios de Estado que realizaron gastos desmesurados y tuvieron que dejar sus cargos, y con su intervención de este miércoles volvió a llamar al orden a los pesos pesados de su equipo.

Sin hacer alusión explícita a Fillon y a Alliot-Marie, el jefe de Estado recordó que "las exigencias contemporáneas en materia de moral pública se han reforzado estos últimos años" y lo que era "común hace todavía algún tiempo puede chocar en la actualidad".

Las vacaciones de Fillon

Ante la alerta de que el semanario satírico Le Canard Enchaîné iba a revelar que el primer ministro fue invitado por el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, a pasar sus vacaciones de fin de año en ese país, el Ejecutivo galo se adelantó.

La declaración oficial señaló que Fillon, junto a su familia, fue alojado por las autoridades de ese país y utilizó un avión gubernamental egipcio para viajar de Asuán a Abu Simbel, pero aclaró que, por tratarse de una visita privada, el vuelo hasta Egipto fue pagado de su bolsillo.

Según la oposición "el Gobierno ha perdido el sentido de espíritu público"

A la oposición no le ha bastado esa pretensión de transparencia y la líder socialista, Martine Aubry, afirma que se ha enterado "con consternación" de esa estancia "financiada por Mubarak", la cual ilustra, a su juicio, que "día a día se puede constatar claramente que el Gobierno ha perdido el sentido de espíritu público".

Este último episodio se suma al escándalo que rodea a Alliot-Marie desde que a principios de mes se filtrara que durante sus vacaciones navideñas en Túnez (iniciadas las protestas que provocaron la salida del poder de Zine El Abidine Ben Alí) usó un avión privado de un empresario próximo a ese líder.

En una acalorada sesión de control al Gobierno en la Asamblea Nacional, Fillon defendió este miércoles que su viaje "respondió a una antigua y reiterada invitación de Mubarak" y que tuvo lugar respetando las reglas diplomáticas y de seguridad a las que obligan los desplazamientos de un primer ministro.

Francia afectada

"Todas estas explicaciones contradictorias no cambian nada y han afectado a la imagen de Francia. ¿No cree que empieza a ser demasiado?", preguntó el diputado del Partido Socialista Jean Mallot, sin reclamar sin embargo la dimisión que la oposición sí ha demandado a la titular de Exteriores en diversas ocasiones.

Esta doble polémica estalla, además, la víspera de que Sarkozy intervenga en un programa de televisión para someterse a las preguntas de diez franceses y de los internautas sobre "cuestiones que preocupan a los ciudadanos", como el empleo, la educación o la seguridad.

Su participación en el mismo, planeada desde hace semanas, parece marcada ya por los viajes navideños de sus dos colaboradores, que, según afirma el periódico Le Monde, han vuelto inoperativa a corto plazo la "operación de reconquista" de Sarkozy, cuyo nivel de confianza por parte de los ciudadanos se encuentra en su nivel histórico más bajo.