La conselleira de Facenda, Marta Fernández Currás, ha ratificado que la Xunta no conocía previamente el contenido de la "rueda de prensa" en la que su homóloga estatal, Elena Salgado, avanzó cambios en las condiciones de solvencia exigidas a las entidades financieras, lo que ha considerado "una burla total" a las competencias de Galicia y un "ninguneo" a una institución que es "cosupervisora" con el Banco de España.

En sede parlamentaria, tras ser preguntada por el diputado del BNG Fernando Blanco sobre las medidas que tomará la Xunta frente a esta decisión estatal, la conselleira cargó contra la "auténtica deslealtad institucional" del Gobierno central y volvió a reprobar este "cambio en las reglas de juego" producto —denunció— "de un nuevo bandazo normativo" del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero.

Con todo, señaló que el Gobierno gallego no dejará de denunciar la situación y que "hizo y seguirá haciendo todo lo necesario" para defender los intereses de los impositores y de las empresas gallegas, si bien resaltó que el Estado exige ahora "en seis meses" las condiciones que antes pedía "para dentro de cinco años".

En cualquier caso, la Xunta mantiene que sigue trabajando y hablando con los gestores de Novacaixagalicia, con los responsables del Banco de España y con la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) para "aprovechar el margen" de negociación existente hasta la concreción del anunciado decreto ley donde espera que no se llegue a realizar "lo que algunos ya denominan la desamortización del siglo XXI".

En su intervención, Currás recordó que Galicia aceptó "de forma responsable y transparente" todas las exigencias "que le fueron impuestas" para poder "materializar la fusión" y que no se desvió "ni un milímetro" del itinerario que le marcó el Banco de España. "Novacaixagalicia cumplió y está cumpliendo escrupulosamente las condiciones impuestas por él", remarcó.

En este escenario, se reafirmó en que las necesidades de recapitalización de la caja gallega son "exclusivamente producto de un bandazo normativo" que, a juicio de su Ejecutivo, genera "inseguridad jurídica", en prejuicio de las entidades y de los depositantes. Por ello, la Xunta insiste en que el Gobierno quiere "eliminar las cajas de ahorro tal y como se conocen en la actualidad" y "torpedear" la fusión gallega.

Reunirse con salgado y zapatero

Por su parte, el parlamentario del BNG Fernando Blanco recordó a Fernández Currás que la Xunta tiene "capacidad" para actuar y le instó a aclarar qué medidas tomará para hacer frente a la modificación propuesta por el Ejecutivo estatal puesto que, esgrimió, Galicia "no puede permanecer impasible".

"Lo primero sería que pidiese una entrevista con carácter urgente con Salgado para saber cómo está la situación", ha advertido el nacionalista, antes de matizar que "tampoco sobraría" que el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, solicitase, a su vez, un encuentro con su homólogo estatal, José Luis Rodríguez Zapatero, para abordar un asunto "fundamental" para la comunidad.

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