El Centre del Carme de Valencia resucita el espíritu "trasgresor e innovador" del Arte Normativo, un movimiento impulsado desde Valencia a finales de los años cincuenta del pasado siglo y que fue tan efímero como definitivo en la historia del arte contemporáneo. Más de 60 piezas reconstruyen la estética y la filosofía de aquel proyecto creativo, que plantó batalla al informalismo de la mano del Grupo Parpalló, del que formaron parte artistas como Andreu Alfaro o Eusebio Sempere, entre otros.

La muestra —que ha sido presentada en rueda de prensa por el secretario autonómico de Cultura, Rafa Miró, y Pablo Ramírez, comisario de la exhibición junto a Ángel Llorente— conmemora el 50 aniversario de la primera y única selección celebrada sobre el arte normativo. Fue el 12 de marzo de 1960 en el escenario del Ateneo Mercantil de Valencia.

Esta 'Primera exposición conjunta de arte normativo español', coordinada por los críticos Vicente Aguilera Cerni y Antonio Giménez Pericás, fue organizada por el Grupo Parpalló y en ella participaron también los equipos 57 y Córdoba y los autores José María de Labra y Manuel Calvo. En ella se pudieron ver obras de los miembros del grupo valenciano, como Andreu Alfaro, Eusebio Sempere, Isidoro Balaguer, Monjalés o el decorador José Martínez Peris.

La muestra que ahora acoge el Carme no es una reproducción de la de 1960 porque ha sido "imposible" reconstruirla exactamente, a pesar de la ardua labor de investigación y la búsqueda de información y de algún reportaje fotográfico que documentara aquella presentación. No obstante, sí recoge varios de los trabajos que allí se vieron y otros que, por cronología, no traicionan la filosofía de la muestra original.

Además, se han logrado algunos hallazgos, como tener "en primicia" las dos únicas piezas documentadas del Equipo Córdoba, inéditas hasta el momento, ha subrayado Pablo Ramírez.

El especialista ha explicado que el normativismo fue una etiqueta autóctona propuesta por críticos y grupos artísticos que habían tomado partido por la abstracción geométrica en abierta oposición al informalismo y que pretendía crear un amplio movimiento inédito en España pero que era heredero del neoplasticismo, el constructivismo y la Bauhaus.

Renuncia a la individualidad

Apostaba también por un arte fundamentalmente experimental que "huía de la subjetividad y renunciaba a la individualidad". De hecho, muchas de las piezas eran firmadas por equipo creativo y no por los autores que lo componían con el fin de eliminar las improntas personales.

Precisamente, ese fue uno de los problemas para la supervivencia de la corriente, ya que entre los integrantes del Grupo Parpalló "no fue posible despojarse de cada individualidad", y se produjeron diferencias ideológicas.

Otra de las razones de lo efímero del arte normativo fue que el contexto histórico "no acompañaba", ha comentado Ramírez, que ha opinado que si esta iniciativa hubiera surgido unos años más tarde, en la España del desarrollismo "otro gallo hubiera cantado".

El comisario ha resaltado igualmente la absoluta modernidad del movimiento, ya que incluía, además de obras pictóricas, mobiliario desmontable o audiovisuales, una auténtica novedad en la España de la época.

Por su parte, Rafa Miró ha subrayado que esta muestra sirvió para inaugurar una de las salas del Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA) y ahora llega a Valencia patra que el proyecto sea conocido por al mayor cantidad de público posible. Pero además, ha incidido el secretario autonómico, va a ser la última que se inaugure en el Centre del Carme antes de su reapertura tras las obras de rehabilitación que se están llevando a cabo.

De forma paralela a la exposición, se ha editado un catálogo que, además de reproducir las obras seleccionadas, incluye en un CD una antología de textos teóricos sobre el desarrollo del arte normativo.

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