Esperanza Aguirre
Esperanza Aguirre EFE

La presidenta de la Comunidad y del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, ha asegurado este miércoles que las unidades de medición de contaminación de la capital estaban antes ubicadas en sitios donde la contaminación era más alta pero que fue una Directiva de la Unión Europea quien recomendó cambiarlas a lugares donde los niveles captados eran más representativos, lo que se llevó a cabo con la autorización del Ministerio de Medio Ambiente.

"Las estaciones de medición de la contaminación de la ciudad fueron colocadas en su momento en los lugares donde había mayor problema de contaminación, entonces no sólo por los coches, que también, sino por las calefacciones, que entonces había muchas más de carbón y por otras situaciones contaminantes. Se colocaron en los lugares peores y ahí se hacía la medición de contaminación, muy superior a la que hoy tendrían si estuvieran en esos sitios", ha explicado en Parla tras el Comité de Dirección del PP de Madrid.

Creo que en este asunto está muy claro que lo único que se ha hecho es cumplir la Ley Así, según ha indicado, "fue una directiva de la Unión Europea la que indicó la conveniencia de trasladar esas unidades de medición a lugares de contaminación media para poder decir a los ciudadanos cual era la contaminación real". "Antes de trasladar las estaciones a los lugares donde están se pidió permiso al Ministerio de Medio Ambiente, que lo concedió por escrito", ha explicado.

Por ello, ha calificado de "absolutamente impresentable" que la ministra Rosa Aguilar "dijera lo que dijo sobre el Ayuntamiento de Madrid" al referirse a los niveles de contaminación que hay en la capital. "Creo que en este asunto está muy claro que lo único que se ha hecho es cumplir la Ley", ha añadido.

Aguirre ha recordado que fue responsable del área de Medio Ambiente entre 1989 y 1995 bajo el mandato de Agustín Rodríguez Sahagún y de José María Álvarez del Manzano, y que tiene "seis años de experiencia en general en la limpieza del aire, del agua, recogida de basuras, jardinería, etc".

"¿Qué ocurre? Que llevamos muchos días de muchísimo sol, de poco aire, hay poca ventilación, y hay una inversión térmica. El aire caliente sube para arriba, pero si no hay tiempo de sol suficiente para que se caliente el aire de abajo, se queda el aire. A esta situación de inversión térmica le deben quedar 10 ó 12 días, pero los niveles son muy inferiores a los de hace algunas décadas y nada tienen que ver con la salud de los madrileños, que pueden estar tranquilos", ha concluido.

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