La Fundación del Patrimonio Histórico (FPH) ha hallado restos de construcciones interesantes soterrados al norte de la zona protegida por la declaración de Bien de Interés Cultural del yacimiento en torno a la Basílica paleocristiana de Marialba de la Ribera.

La Fundación del Patrimonio llega a esta conclusión tras estudiar la zona de una de extensión de 8.000 metros cuadrados a los pies y en el costado oeste de la basílica con dos técnicas.

En primer lugar, según informaron a Europa Press fuentes de la Fundación, se delimitó mediante una prospección magnética el espacio de mayor densidad de construcciones y después se estudiaron con georradar las zonas indicadas por la primera prospección como de mayor interés arqueológico.

"Ambos sistemas proporcionan un mapa aproximado del subsuelo sin necesidad de excavación", destacaron las mismas fuentes antes de añadir que la alta densidad de estructuras detectadas en la mitad occidental de la zona prospectada supera las expectativas iniciales del estudio y hace suponer que se extiendan más allá de la zona delimitada por la protección del BIC.

Edificios conectados

Las investigaciones muestran que los restos hallados en la zona norte del área prospectada se corresponden con un hábitat romano importante que pudo dar origen a la basílica de Marialba.

Así, el modelo de ocupación de este yacimiento sugiere una distribución similar a la villa de Carranque (Toledo) con núcleos edificados exentos, conectados por caminos, dejando un espacio libre entre éstos y la basílica y su necrópolis.

La presencia de estructuras, en ocasiones, superpuestas, da pie a considerar su larga pervivencia en el tiempo y que pudieron sufrir varias transformaciones y la prospección revela muros de hasta un metro de altura, dependencias con pavimentos sólidos y restos de combustión y exposición al fuego.

Además, en el costado oeste de la basílica hay señales abundantes que podrían indicar la continuidad de su necrópolis medieval; en los restos de construcciones soterradas que se han detectado se observan con nitidez dos orientaciones: "una coherente con la basílica, forzada por su presencia y otra no necesariamente relacionada con ella".

Este estudio aporta nuevos datos que abren vías de investigación futura en torno a la distribución espacial del yacimiento, a su extensión, características físicas y naturaleza de los restos.

Esta prospección geofísica completa los datos obtenidos en la excavación y el informe arqueológico con que la Fundación pretende mejorar el conocimiento de este edificio que arranca en época tardorromana "y revela información valiosa sobre el tránsito a la Edad Media".

Además, plantea soluciones para el proyecto global de adecuación para la visita del yacimiento, protección de sus restos y divulgación de su significado histórico, en el que en este momento trabaja la Fundación. El estudio aprovecha las posibilidades de las tecnologías más recientes en su aplicación al terreno del patrimonio histórico.

La Fundación del Patrimonio Histórico ha contado con la colaboración del Ministerio de Fomento, a través del 1% destinado a proyectos culturales.

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