Skunk Anansie
Skin, vocalista de Skunk Anansie. Archivo

Fueron una de las más singulares bandas del rock británico de los años noventa. Skunk Anansie se ganaron el favor del público a base de guitarras poderosas, melodías enérgicas y, sobre todo, una voz inolvidable, la de su carismática líder Skin. Una explosiva mezcla que ella misma bautizó en su día como clit rock (rock de clítoris).

La carrera de Skunk Anansie iba viento en popa. Publicaron tres discos, Paranoid and Sunburnt (1995), Stoosh (1996) y Post Orgasmic Chill (1999), que los llevaron a lo más alto de las listas. Fueron teloneros de artistas como U2, Aerosmith o Lenny Kravitz y su nombre comenzó a estar en boca de todos. Entonces decidieron dejarlo.

Diez años después, en 2009, los miembros de Skunk Anansie decidieron darse otra oportunidad y dejar atrás sus respectivas carreras en solitario. Recopilaron sus mejores canciones y grabaron tres nuevas para el grandes éxitos Smashes and Trashes. Ofrecieron un par de conciertos sorpresa en Londres bajo el nombre de SCAM (iniciales de sus integrantes, Skin, Cass, Ace y Mark) y anunciaron a bombo y platillo su esperado regreso. Vuelta a empezar.

Nueva etapa, nuevo disco

Ahora, Skunk Anansie vuelven a los escenarios con un nuevo disco. Wonderlustre, publicado el pasado septiembre, devuelve al panorama musical a una banda irrepetible como si el tiempo no hubiera pasado.

Este miércoles tendrán oportunidad de demostrarlo en una de sus paradas: la sala La Riviera de Madrid, donde serán teloneados por The Virginmarys. Al día siguiente estarán en la sala Razzmatazz de Barcelona.